El Consell ultima su puesta a punto ahora a trabajar

Las carteras ya están en manos de sus nuevos dueños y señores. Los diez nuevos consellers que conformarán el Ejecutivo de Francisco Camps ya han recibido el traspaso de competencias. Palabras de gratitud y momentos de emoción, alguna más de lo esperado, siguieron caracterizaron la segunda jornada del cambio de poderes.

Flores a Bonig
Flores a Bonig

Hoy se conocerán los secretarios autonómicos, que serán 18, tres menos que en la actualidad, y los directores generales. En total, los altos cargos se reducen un 30 por ciento.
La jornada la abrió el ya conseller de Educación, Formación y Empleo, José Císcar, que recibió las competencias de manos de Alejandro Font de Mora. Císcar, que se hará cargo de una de las apuestas fuertes del presidente Camps, alabó el trabajo de su predecesor y mostró su intención de mantener «el camino» iniciado por Font de Mora. Agradeció el apoyo del presidente y no dudó en estrenarse refiriéndose a una de las medidas que más polémica ha desatado en las últimas semanas.

«Seguiré apostando por el modelo plurilingüe, ya que «favorece tanto al valenciano como al castellano». Rodeado por los rectores de las universidades valencianas, afirmó que no habrán recortes en materias sociales y que su mayor intención es el fomento del empleo. Font de Mora dio las gracias por los ocho años al frente de la Conselleria y pidió perdón a aquellos «que han podido sentirse molestos» por algunas de sus decisiones. Sin embargo, fue claro al recalcar que los valencianos apoyaron en las urnas la política educativa llevada a cabo por el Consell.

Mucho más emotivo fue el discurso de despedida de Manuel Cervera, quien entregaba la cartera de Sanidad a Luis Rosado, su número dos y, ahora, sucesor. Así, confesó irse porque ya ha agotado sus «pilas». «Creo que los políticos están para realizar el máximo esfuerzo posible y luego retirarse en silencio». El nuevo conseller de Sanidad expresó su voluntad de continuar con el proyecto de Cervera, pero ahora con el reto de «lograr más, con menos recursos». Y parafraseando al científico Albert Einstein cerró su discurso: «En los momentos de crisis sólo la imaginación es más importante que el conocimiento».

Por otra parte, la nueva consellera de Cultura, Deporte y Turismo, Lola Johnson, recibió esta nueva cartera, que aglutina turismo y cultura en una sola Conselleria, de manos de Trini Miró y Belén Juste. Visiblemente emocionada, la ex directora de Canal 9 ensalzó las virtudes de sus predecesoras y dijo que trabajará para «promocionar y vender la Comunitat». Igualmente, Miró resaltó la capacidad de trabajo y entrega de una Johnson que, en palabras de la ex consellera de Cultura, «nunca mira el reloj».

Belén Juste agradeció el trabajo de todo el equipo que la ha acompañado en los dos últimos años, así como su reconocimiento a un sector, el turístico, que es el que «más empleo y riqueza genera en la Comunitat». Por la tarde, fue el turno de la consellera de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente, Isabel Bonig. Recibió las competencias de mano de el ex conseller de Medio Ambiente, Juan Cotino, y del de Infraestructuras, Mario Flores, quien destacó las grandes cualidades de la alcaldesa de la Vall d'Uixó, cargo al que ha renunciado, «es amable, encantadora y cercana» y «trasladará su iniciativa a esta Conselleria».

También agradeció el trabajo de todo el personal, así como el apoyo de los sectores económicos. Bonig se comprometió a «dejarse la piel» en el cargo y aseveró que luchará para darle valor al territorio y limpiar la imagen que se ha dado de la Comunitat Valenciana. También mostró su intención de potenciar la Comunitat como una gran plataforma logística. El traspaso de poderes finalizó con la entrega de las competencias de Solidaridad y Cooperación a la vicepresidenta del Consell, Paula Sánchez de León, por parte del ex conseller y actual portavoz del grupo popular parlamentario, Rafael Blasco.

Sánchez de León prometió trabajar con el objetivo de «no defraudar» en su nuevo cargo y confesó conformarse con recibir «un trocito de la sabiduría» del ex conseller. Éste, visiblemente emocionado, agradeció al presidente su confianza y comparó su despedida con el clásico cinematográfico «Casablanca», sustituyendo el ya mítico «siempre nos quedara París», por «a algunos siempre nos quedarán Les Corts».

Traspasos entre un mar de lágrimas
El hecho de que durante semanas se hubiese apuntado a que el presidente Camps conformaría un Consell continuista, dio esperanzas a los consellers. De ahí, que las emociones fueran más intensas que en otras ocasiones. Si el miércoles fue Vicente Rambla el que no pudo contener las lágrimas, ayer fueron Trini Miró, Belén Juste y Lola Johnson e incluso Manuel Cervera. Visiblemente emocionado estaba también Rafael Blasco, que ha formado parte de todos los Gobiernos autonómicos de la Comunitat Valenciana. Nuevo ciclo para todos.