España

Jiménez Losantos: «Nuestro deber es contar lo que está pasando»

© Javier Fdez. Largo
© Javier Fdez. Largolarazon

Federico Jiménez Losantos, al frente de EsRadio, comienza mañana la temporada desde la consolidación de la emisora, afrontando los retos que impone una crisis «como no la ha habido nunca. Estamos en medio de una crisis económica general y la de los medios es tremenda. Tengo la impresión de que este año van a sobrevivir la mitad de lo medios como mucho cuando acabe el curso, o hasta las elecciones generales, si es que no se adelantan».

–Su radio será de las que aguanten...
–Nosotros estamos mejor de lo esperado. Porque tampoco esperábamos un resultado como el que teníamos ya prácticamente en julio. Simplemente, no podemos tener alegrías porque este año es malo, sí, pero como no es seguro que el siguiente vaya a ser bueno hay que seguir con la misma política que nos da buen resultado: gastar siempre un euro menos de lo que ingresemos.

–¿No es la crisis política también una oportunidad?
–Desde el punto de vista informativo es el año más interesante, y al mismo tiempo el más terrible desde la muerte de Franco: nunca ha habido tal cantidad de incertidumbres como la que hay ahora sobre el futuro de la Nación. Siempre he dicho que, por encima de todo, uno es persona y ciudadano y, como español, no querría tener un año tan interesante. Y también eso es una responsabilidad para los medios porque tenemos que informar, contando lo grave de las situaciones que se van a producir en torno al Estatuto de Cataluña y a la más que previsible renegociación con ETA. Y luego tal vez sobre la propia guerra dentro del PSOE por echar a Zapatero y ver quién lo sustituye.

–¿Qué cambiará en EsRadio?
–Esta temporada vamos a ser nosotros mismos más que nunca. Lo más difícil era implantar una nueva radio, que fue como cuando se fundó LA RAZÓN y todo el mundo decía ¿pero cómo va salir ahora un periódico...?. Pues salió, porque había gente dispuesta a que saliera. Y nosotros nos hemos basado exclusivamente en el apoyo de la gente y de la publicidad desde el principio. Nacimos en condiciones de una frugalidad extrema, aunque por suerte tenemos al frente a un empresario de verdad, que es Alberto Recarte, y supimos cómo hacerlo. Este año será el de una expansión tranquila, sin estridencias y sin meterse en batallas que ni nos van ni nos vienen. Lo que haga la COPE me da exactamente igual. La verdad, le tengo que agradecer que me obligara a fundar EsRadio. Lo fundamental es que hemos tenido una gente, que es la que hay ahora tanto en la televisión como en la radio, que es más joven que los que hicimos el periódico «Libertad Digital», y desde luego con una identificación ideológica total.

–¿Se va a reforzar la redacción, con nuevos colaboradores?
–En esto pasa como en el fútbol, que hasta la última hora pueden rematarse los fichajes. Pero básicamente la continuidad es el gran esfuerzo de este año de consolidación, de ir ganando frecuencias que vayan emitiendo nuestra señal y sorteando las zancadillas habituales de la clase política, que es la que se ha arrogado el derecho de decidir quién puede emitir y en qué autonomías y en cuáles no...

–¿Cómo se ve desde EsRadio la situación de la libertad de prensa?
–Fatal. Lo veo muy mal por la misma razón que veo muy mal a España. Aquí hay un dominio de la casta política a espaldas totalmente del pueblo, como nunca antes ha ocurrido, que sigue su propia agenda como dicen los americanos. Tiene sus prioridades y la primera de todas es gastar el dinero que haga falta en publicidad política. Es año electoral y el descaro al que estamos llegando es verdaderamente alucinante. Realmente hace falta tener vocación, o ganas de tocar las narices, para seguir haciendo periodismo en España ... Si no estuviera tan mal, España es como para mandarlos a freír espárragos y decir: «Que os den mucho Belén Esteban y que la telebasura os haga disfrutar». La situación es tan mala que la obligación de una persona decente en estos momentos es contar lo que está pasando. Simplemente contarlo. Y ya con eso es un riesgo excesivo.

–¿Entonces, es un deber?
–Es un deber porque es que además esto sólo pasa una vez. Que un país con un Estado milenario y una civilización trimilenaria se vaya a freír espárragos porque unos políticos lo quieran, eso no ha sucedido nunca. Y sin embargo va a suceder.

–Es pesimista. ¿No es posible tener alguna esperanza?
–Soy realista. Porque no hay mecanismo alguno de defensa y, sobre todo, no hay nadie que quiera ejercerlo. Si hubiera elecciones anticipadas y el PP entrara de verdad con ganas de cambiar el derrotero que se sigue hasta ahora, que es básicamente la liquidación del Estado en taifas, entonces habría alguna esperanza. Tendría además, estoy seguro, el respaldo mayoritario de la población. Pero si así estamos es porque los políticos van a la suya y lo que siempre nos parecía una exageración italiana, ahora lo estamos comprobando en nuestras carnes. Pero lo peor de todo es que no hacía falta: no hemos perdido ninguna guerra, no hemos librado ninguna batalla, no había ninguna necesidad de cargarse el Estado .Y se lo han cargado. España, hace solamente seis años, era uno de los países mejor considerados del mundo y ahora, cuando lo piensas, te dices: ¿Qué hemos hecho? Pues hemos hecho muchas cosas y todas mal. Y el resultado es pavoroso.


Planes de expansión
EsRadio palía, gracias a internet y a la TDT, la falta de suficientes postes de emisión, y trabaja para ampliar su señal mediante acuerdos con otras emisoras. «Como es un año político –apunta Jiménez Losantos–, si hubiera libertad nosotros estaríamos ya en toda España, porque hay dos o tres cadenas que están en serias dificultades. El problema es que como muchos dependen de la publicidad institucional, del permiso de la taifa, de la oposición, o de lo que sea, el proceso es mucho más lento. Pero, a la larga, se mejorará. EsRadio tiene una ventaja, y es que tenemos un producto muy conocido, que ha funcionado desde el principio y lo único que se tiene que hacer es acomodar los gastos a los ingresos. A diferencia de nuestros otros medios, que en el caso de internet era una aventura y en el de la televisión es un negocio complicado, la radio es lo más sencillo, aunque luego resulte ser lo más trascendente».