Hostemur califica la nueva Ley Antitabaco de «medida radical»

En 24 países de la UE no existe la prohibición total, han optado por una restricción progresiva. 

Una chica fuma un cigarrillo en un bar, mientras espera que el camarero le sirva
Una chica fuma un cigarrillo en un bar, mientras espera que el camarero le sirva

La Federación Regional de Empresarios de Hostelería y Turismo (Hostemur) se posicionan contrarios ante la modificación de la Ley Antitabaco porque consideran que «la prohibición total causará un grave daño a las empresas y el empleo de hostelería y retrasará la salida de la crisis económica».Los hosteleros de la Región muestran su postura el día que los grupos políticos debaten y deciden con su voto, en el Pleno del Congreso, la toma en consideración de la Proposición de Ley que, si prospera en su redacción actual, impondrá la prohibición total de fumar en los 360.000 establecimientos de restaurantes, cafeterías y bares.En consideración de Hostemur, la «prohibición total y ahora mismo» es una medida radical y extrema que, de llevarse a efecto, provocará graves pérdidas para las empresas y el empleo del sector. Las pérdidas por la prohibición total se sumarán a las causadas por la crisis y harán que la situación resulte absolutamente insostenible para miles de empresas que, ante la caída de las ventas, se verán obligadas al cierre o a reducir plantilla. Y los daños afectarán sobre todo a las empresas más débiles y con mayores problemas en estos momentos, como son las microempresas y negocios familiares que conforman la mayoría del sector.Los hosteleros murcianos entienden que la prohibición total de fumar en la hostelería es una medida radical y extrema que solamente se ha impuesto a tres de los 27 países que conforman la Unión Europea (Irlanda, Reino Unido y Chipre). En los 24 países restantes se permiten zonas de fumadores y no fumadores, y en algunos existe un modelo muy similar al actualmente vigente en España. Y esto es así no porque estos países no valoren la salud pública, sino porque valoran el coste que tiene en la hostelería y en el conjunto de la economía, la implantación de la súbita prohibición total de fumar.