«El Gobierno nos ha dejado abandonados en Libia»

Los españoles huyen de Trípoli entre quejas a la legación

Diana González espera a su hermana, anoche, en el aeropuerto de Barajas
Diana González espera a su hermana, anoche, en el aeropuerto de Barajas

Madrid- «La situación está fatal. Es horrible lo que está ocurriendo. Cuando salía hacia el aeropuerto había tanques a la puerta de mi casa», relata a LA RAZÓN uno de los españoles que han abandonado en las últimas horas Trípoli pese a que desde la embajada en la capital libia recomendaron a la colonia nacional no desplazarse hacia el aeropuerto, ni abandonar hoteles o casas. «La embajada se ha portado muy mal, la poca información que nos han trasladado ha sido inútil. Si les hubiéramos hecho caso aún estaríamos encerrados en casa viendo cómo caen las bombas».
Otros españoles residentes en Libia acusan directamente al embajador y al cónsul por su «errática» respuesta ante la crisis. «Si nuestras empresas no nos llegan a meter en un vuelo estaríamos atrapados. El Gobierno español nos ha dejado abandonados», asegura otro repatriado que prefiere no revelar su nombre ni el de su compañía, una constructora que tenía previsto sacar a la práctica totalidad de su plantilla de Libia en el transcurso del día de hoy. Los coruñeses Antonio Regueira y Gonzalo Candali, que trabajan en Tripolí para una empresa de topografía española, relataron a Efe que cuando se iniciaron las protestas la empresa les recomendó que abandonaran el país y adquirieron un pasaje para el miércoles, pero ante el agravamiento de la situación decidieron regresar ayer.
«Trabajamos con portugueses, alemanes y gente de otros países a los que sus embajadas informaron de que iban a ser repatriados. Nosotros nos pusimos en contacto con nuestros representantes diplomáticos, que se limitaron a tomar nota de nuestros datos», denunciaron.
La compañía española Repsol señaló ayer que ya ha comenzado a expatriar a algunos de sus trabajadores y a sus familiares. Otras fuentes de la petrolera dijeron que su prioridad es garantizar la seguridad de sus empleados en el país, donde está presente desde los años setenta. En total hay casi 30 españoles trabajando para Repsol en Libia.