Europa

Las condiciones de vida de los inmigrantes en España se deteriora

Las condiciones de vida de los inmigrantes en España se está deteriorando mientras mejoran las de los nacionales, según un estudio del EAE Bussiness School del que se desprende que el porcentaje de hogares inmigrantes no europeos que padecen problemas de ruido, contaminación y delincuencia ha aumentado entre 2004 y 2008.

En concreto, el estudio analiza los problemas que aquejan a la población dentro y fuera de su vivienda y concluye el porcentaje de hogares inmigrantes que sufren ruidos producidos por vecinos o de la calle aumentó del 25 al 29,3 por ciento entre 2004 y 2008, así como se incrementaron un punto porcentual en este periodo los que expresaron problemas de contaminación y de delincuencia o vandalismo, respectivamente.

"Mientras que en todos los tipos de problemas analizados el porcentaje de hogares españoles que declaran padecerlos ha disminuido signifi cativamente entre 2004 y 2008, esto no ha sucedido así entre los hogares inmigrantes: El porcentaje de hogares inmigrantes no europeos que declaran haber sufrido problemas relacionados con ruidos procedentes del exterior, contaminación y delincuencia o vandalismo ha crecido, lo que denota un deterioro en las condiciones de vida de este colectivo", señala el informe.

En cuanto al equipamiento de estos hogares, el estudio señala que "la práctica totalidad"de los hogares españoles y extranjeros cuentan con teléfono, televisión en color y lavadora con porcentajes por encima del 96 por ciento, y las principales diferencias están en la posesión de ordenador personal y coche.

Así, "el ordenador personal parece ser más común en los hogares de inmigrantes europeos que en los de españoles"ya que tres de cada cuatro de estos hogares cuentan con uno, mientras que entre los nacionales la proporción es del 60 por ciento. En cuanto a los inmigrantes no comunitarios, el ordenador está presente en la mitad de las viviendas.

Respecto al coche, está presente en ocho de cada diez hogares españoles (78,1%) o de inmigrantes europeos (79,6%), mientras que más de la mitad (54,8%) de los extranjeros no comunitarios carecen de él.

Por otra parte, el informe analiza el régimen de vivienda de la población y destaca que el 32 por ciento de los inmigrantes no procedentes de la Unión Europea tienen su casa en propiedad, frente al 86,2 por ciento de nacionales. Además, el gasto medio en los primeros hogares es de 27.769 euros al año, un 17% menos que entre los españoles.

Sobre este asunto, destaca que en los hogares de extranjeros no europeos se da "cierto grado de dificultad"para conseguir alcanzar las condiciones de vida del resto de ciudadanos, como muestra que más de la mitad no pueden salir de vacaciones una vez al año, porcentaje que entre los nacionales está en el 30 por ciento.

Además, mientras el 1,9% de los hogares españoles y 1,6% de los procedentes del resto de Europa no puede permitirse incluir carne, pollo o pescado en su dieta familiar al menos cada dos días, porcentaje que se eleva hasta el 5,2% para los hogares inmigrantes del resto del mundo.

Esta diferencia se acentúa cuando se trata de la climatización de la vivienda, pues según el estudio, el 4,8% de los hogares españoles y el 5,9% de los hogares formados por extranjeros europeos encuentran dificultades económicas para mantener la casa a buena temperatura, porcentaje que afecta a cuatro de cada diez hogares inmigrantes no comunitarios.

Por último, el trabajo indica que seis de cada diez hogares inmigrantes no pueden afrontar un gasto imprevisto, cifra que es del 26,8 por ciento en el caso de los españoles y del 36,9% entre el resto de ciudadanos europeos. Así, en cuatro de cada diez viviendas no comunitarias, los pagos pendientes suponen más del 10% de los ingresos mensuales.