Castelldefels tiñe de negro una verbena celebrada con civismo

La noche de Sant Joan se celebró con tranquilidad pese al trágico accidente de Castelldefels.

Los Mossos tuvieron que empeñarse a fondo para sacar a la gente de la playa
Los Mossos tuvieron que empeñarse a fondo para sacar a la gente de la playa

BARCELONA- Como cada año, los catalanes se echaron a la calle para celebrar la noche de Sant Joan, el solsticio de verano que marca el final de la siega de los campos. Al margen del trágico accidente ferroviario en Castelldefels (Barcelona) que supuso la muerte de doce personas, la verbena fue más tranquila que en otras ocasiones; las carreteras catalanas no han registrado ningún accidente mortal e, incluso, las personas que han recibido asistencia hospitalaria han bajado a la mitad respecto al año pasado. Las playas, la tradición manda, fueron el escenario preferido para disfrutar de la noche más corta del año. Pese al fresco y la brisa, miles de barceloneses se dieron cita a orillas del mediterráneo. Hubo quien optó por improvisar picnics con fiambreras traídas de casa, unos cuantos, por el botellón, mientras que otros participaron en fiestas organizadas en los chiringuitos con cena y baile incluidos.

75.000 personas en la playaEl alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, quiso destacar el «normal desarrollo» de la celebración de la verbena de Sant Joan y la «menor afluencia de ciudadanos en los espacios públicos», ya que en esta ocasión 75.000 de ellos decidieron celebrarlo en las playas de la ciudad mientras que en 2009 lo hicieron 82.000 personas.En cuanto a los desplazamientos, el Metro registró 211.300 validaciones, una cifra «ligeramente superior a la de 2009», cuando fueron 208.500. Las paradas con más afluencias fueron las más cercanas a las playas –Ciutadella/Vila Olímpica, Barceloneta y Poblenou, por este orden–.Para el operativo especial, el Ayuntamiento movilizó a 869 trabajadores municipales entre la Guardia Urbana, Bomberos de Barcelona y operarios de Medio Ambiente.Los servicios de limpieza recogieron 21 toneladas de basura, frente a las 25 del año pasado. Para esta labor, Medio Ambiente movilizó a 236 operarios y 58 vehículos que actuaron en cuatro frentes simultáneos.Así las cosas, en el transcurso de la noche, 131 personas recibieron asistencia hospitalaria en toda Cataluña, mientras el año pasado la cifra fue de 279, según informó el departamento de Salud de la Generalitat. La mayoría de estas asistencias fueron debidas a quemaduras y afectaciones oculares producidas por de las hogueras o los petardos. De las 131 personas, 96 fueron atendidas en centros de las comarcas de Barcelona.En cuanto al tipo de lesiones, se registraon 74 quemaduras leves, 3 graves, 17 traumatismos y/o amputaciones, y 37 lesiones oculares. Entre todos los casos atendidos, había 42 menores de 11 años y 23 de entre 11 y 17 años.Respecto a la siniestralidad viaria, el Servicio Catalán de Tráfico informó de que no hubo ningún accidente mortal durante la salida del puente festivo. Aun así, se registraron cinco accidentes de gravedad con el resultado de cinco heridos graves y 14 leves. El 7 por ciento de los conductores (287 de 4.100) dieron positivo en las pruebas de alcoholemia durante los controles de la verbena. Los Bomberos de la Generalitat, por su parte, realizaron durante la verbena unas 700 actuaciones; la mayoría, por incendios urbanos y de vegetación. Según informó el cuerpo, la mayoría de las salidas se dieron en las comarcas del Vallès Oriental (123), Vallès Occidental (95), Baix Llobregat (77), Maresme (57) y Barcelonès (42).