Bankia rebota con un alza del 2349%

MADRID- Bankia puso fin ayer a la sangría que lastraba su valoración desde hace diez días con un espectacular rebote del 23,49% en la cotización de sus acciones. Por momentos, los títulos de la unión de cajas nacionalizada el pasado 9 de mayo llegaron a escalar más del 30% desde los mínimos marcados en la vertiginosa jornada del jueves, en la que la cotización cerró a 1,17 euros con una caída del 14,08%.

Con el respiro del fin de semana, la entidad toma aire para afrontar una semana con menores sobresaltos, sobre todo en el parqué, donde su cotización parece abonada en las últimas jornadas a las oscilaciones de dos dígitos. Los llamamientos a la calma tanto del Gobierno como de los nuevos gestores de la entidad –con su presidente, José Ignacio Goirigolzarri, a la cabeza– surtieron el efecto deseado, al que probablemente haya contribuido la adquisición de acciones por parte de la entidad para aumentar su autocartera y la fuerte depreciación sufrida en la jornada anterior, que convertía las acciones de un banco con respaldo estatal en una atracción para los compradores.

A estos nuevos aires de optimismo se añadieron declaraciones políticas desde diversos frentes. Desde Bruselas, el comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn, aseguraba que España está en disposición de hacer frente por sí sola a los problemas en su sector bancario y no necesitará ayuda exterior. Más cerca, desde Murcia, el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, arrimaba el hombro asegurando que hay «excesiva negatividad» y que España saldrá de la crisis «si vamos juntos».

También la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, aprovechó su comparecencia tras el Consejo de Ministros para reafirmar la «seguridad» de los depósitos de Bankia y reclamar «responsabilidad» a quienes realizan declaraciones sobre la situación financiera. «Hay que llamar a la responsabilidad de todos para abordar asuntos de interés de muchos ciudadanos para que lleguen mensajes certeros de cómo está la situación y de tranquilidad», aseguró.

«Goiri» tiene 23.000 acciones
La rápida respuesta de las autoridades económicas en desmentir una retirada masiva de depósitos fue clave para la espectacular remontada experimentada por las acciones de Bankia, que logró mitigar el descalabro semanal al 15%, al cerrar la semana a 1,756 euros. Con esta cotización, Bankia ha perdido un 51,15% en lo que va de año. Desde el anuncio de renuncia de Rodrigo Rato como presidente de la entidad, el pasado 7 de mayo, los títulos de la entidad han perdido casi el 40%.

En plena fiebre bursátil, ayer se supo que Goirigolzarri invirtió unos 52.800 euros en acciones del banco justo antes de tomar las riendas del grupo tras la dimisión de Rodrigo Rato. En los registros del supervisor bursátil figura que el nuevo presidente del grupo posee 23.000 títulos de Bankia, lo que le da una participación del 0,001% del banco, al igual que la del consejero delegado, Francisco Verdú. Goirigolzarri compró sus acciones cuando ya sabía que iba a ser presidente, según revelaron fuentes consultadas a Efe, pero antes de asumir el cargo, por lo que pudo pagar un precio próximo a 2,30 euros, que era la media del lunes 7 y el martes 8 de mayo.

Es decir, pudo desembolsar unos 52.800 euros para hacerse con los 23.000 títulos que le convertían en accionista de Bankia y hacían posible que fuera elegido presidente por cooptación.

532 euros en nuevos depósitos
A la remontada en el parqué se unió el anuncio de que Bankia captó un total de 532 millones de euros en depósitos de clientes en el mes de febrero, según la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA). La entidad incrementó la captación de ahorros de los clientes en un 0,32 por ciento en un mes, hasta elevar el importe global a 163.773 millones de euros. La patronal de las cajas difundió estos datos de Bankia a falta de conocerse las cuentas auditadas de la entidad y de su matriz correspondientes a 2011.

 

Goldman sachs auditará la entidad
El banco estadounidense Goldman Sachs será el encargado de valorar la matriz de Bankia, el Banco Financiero y de Ahorros (BFA), y así poder concretar las ayudas públicas que necesitará el grupo. En su último informe, Goldman Sachs cifraba en unos 8.000 millones las pérdidas potenciales de Bankia en el «ladrillo», aunque algunos expertos creen que podrían ser mayores Según el plan que Rato diseñó antes de abandonar la entidad, Bankia pretendía adelantar todas las provisiones necesarias hasta 2015, para lo que requería 9.700 millones de euros. El Ministerio de Economía dio por hecho la semana pasada que el Estado se haría con el 100% de BFA y por tanto, con el 45 % de Bankia, el cuarto mayor banco del país. Con esos porcentajes, las participaciones de las siete cajas se diluirían.