Ivonne Reyes y los «35 padres» de su hijo por Jesús MARIÑAS

Ivonne Reyes asegura que Pepe Navarro le pidió que abortara
Ivonne Reyes asegura que Pepe Navarro le pidió que abortara

La venezolana Ivonne Reyes no se conmovió en los más de cincuenta minutos que mantuvo el bien pagado «mano a mano» con Jaime Cantizano en «DEC». Perdió su habitual luminosidad y frescura porque no se trataba de frivolizar. Se esforzó, y lo consiguió, por ofrecer una imagen menos risueña de lo habitual.

Tras el juicio recién celebrado aseguró que «parecía un sueño imposible que llegara este día y no ha sido nada fácil. He querido cerrar un círculo y que dejen de especular con los ‘‘35 padres'' . ¿Por qué aguanté estos diez años? Porque ‘‘el otro''–nunca nombra a Pepe Navarro por su nombre– me prometía que reconocería a nuestro hijo Alejandro. Siempre lo iba posponiendo y llegó a pedirme que abortase en tres ocasiones. Hablamos de ser padres y yo le creí».

Nadie testificó por él, que no aportó testimonios de ningún tipo reconociendo lo que parece una relación fantasma –¡si hablaran los del «El juego de la oca»!–. Parecía que para Navarro,la relación no era nada serio, aunque la guapa venezolana no lo ve así. «Me costó arrancármelo de la cabeza y del corazón, ha sido horrible».

Confía en el fallo de la justicia que posiblemente se anuncie la semana que viene. «Y si es negativo tampoco pasa nada, se contradice tras el empeño. Pero tenía la obligación moral de hacer esto pensando en mi hijo».

Cuando en diciembre presentó la demanda de paternidad recibió una llamada de «el otro» pero «no la cogí porque aún me estremezco cuando recuerdo las amenazad, malos modos y brusquedad. Me asusté tanto que al día siguiente tomé el avión para Miami. Escapé».

Insitió en que Pepe daba largas a la aceptación pública de este niño que ya tiene diez años. «En tanto, iban inventándome romances. Por eso hablo de los ‘‘35 padres'' de mi hijo. Sé que hemos herido, lastimado y causado daños irreparables a varias familias». Recordemos que es abundante su presunta retahíla sentimental con empresarios de distinto porte y edad. «Quien ha dejado que lleguemos hasta aquí y se mantenga la guerra ha sido ‘‘la otra parte''. Pudimos evitar todo esto, el tiempo perdido y las cavilaciones. No dejé de pedírselo hasta que el niño cumplió cinco años. ¡Cuánto tiempo hubiésemos ganado!», lamenta ahora al recapitular reforzada ante lo que le parece la culminación de su lucha.