Las corrientes cálidas del océano causan la mayor parte de la pérdida de hielo en la Antártida

En un informe, publicado esta semana en la revista 'Nature', un equipo internacional de científicos, dirigido por el British Antarctic Survey (BAS), ha establecido que las corrientes cálidas del océano son la causa principal de la reciente pérdida de hielo en la Antártida.

Los científicos han utilizado nuevas técnicas para diferenciar, por primera vez, entre las dos causas conocidas de la pérdida de hielo: las corrientes cálidas del océano, que afectan la parte inferior de los bloques de hielo; y el aire caliente, que actúa desde arriba.

Concretamente, los investigadores trabajaron con 4,5 millones de mediciones, realizadas por un instrumento de láser, montado en el satélite de la NASA, ICE Sat, para trazar el cambio de espesor en casi todas las plataformas de hielo flotantes alrededor de la Antártida.

De las 54 plataformas de hielo mapeadas, 20 se están derritiendo debido a las corrientes oceánicas cálidas. En todos los casos, los glaciares continentales que fluyen hacia la costa, y se alimentan de estas plataformas de hielo, han acelerado su adelgazamiento, contribuyendo así a la elevación del nivel del mar.

El autor principal del trabajo, Hamish Pritchard, ha afirmado que, "en la mayor parte en la Antártida, no podemos explicar el adelgazamiento de la plataforma de hielo por la fusión de la nieve en la superficie, por lo que éste estaría impulsado por las corrientes oceánicas cálidas, que derriten el hielo desde abajo".

Pritchard ha explicado que, "lo realmente interesante, es la sensibilidad de estos glaciares: algunas plataformas de hielo se derriten, perdiendo unos pocos metros al año y, en respuesta, los glaciares liberan miles de millones de toneladas de hielo en el mar".

Un panorama diferente se observa en la península oriental de la Antártida (el largo tramo de tierra que apunta hacia América del Sur), allí, el adelgazamiento de la plataforma de hielo observado puede ser explicado por los vientos cálidos del verano. Ambos fenómenos, se pueden atribuir a los patrones cambiantes del viento de la Antártida.

El profesor David Vaughan, líder de ice2sea -un programa financiado por la UE- ha añadido que, "este estudio, muestra muy claramente por qué la placa de la Antártida está perdiendo hielo, lo cual es un avance importante. Pero la verdadera importancia reside en que también muestra la clave para la predicción de cómo cambiará la capa de hielo, en el futuro".