Ginebra

Rusia y China vuelven a boicotear la condena a Siria

China y Rusia volvieron a boicotear hoy en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU la séptima resolución de condena a Siria por la represión ejercida por el régimen de Bachar al Asad contra su pueblo.

La resolución, presentada por Estados Unidos y Turquía, fue patrocinada por 55 países, y obtuvo los votos a favor de 41 de sus 47 miembros, 3 países se abstuvieron, y 3 votaron en contra. En total el Consejo de Derechos Humanos ha realizado 4 sesiones especiales sobre Siria, un debate urgente, varias "conversaciones"con los miembros de la Comisión Especial de Investigación, y ha aprobado siete resoluciones de condena.


Al presentar la resolución, el embajador turco ante Naciones Unidas en Ginebra, Oguz Demiralp, recordó que "la proporción de la violencia y la brutalidad en Siria han alcanzado niveles inimaginables, con, entre otros, muertes deliberadas de mujeres y niños".
La embajadora estadounidense, Eileen Chamberlain Donahoe, denunció "los bombardeos aéreos, los asesinatos en masa, las ejecuciones sumarias, la tortura, incluyendo violaciones, y otras atrocidades cometidas por el régimen", y recordó que éste ignora al Consejo de Seguridad y al plan del enviado especial.


Chamberlain dirigió un mensaje especial a los miembros de las Fuerzas Armadas sirias: "No dejéis a Asad que abuse de vuestra lealtad nacional". Rusia intervino para solicitar que la resolución incluyera una enmienda que condenara "los actos de terrorismo en Siria".
Esta enmienda fue apoyada públicamente por China, Cuba y Angola que destacaron la necesidad de denunciar y condenar el terrorismo en cualquier lugar en el mundo.


Sin embargo, la enmienda fue rechazada por una amplia mayoría, que usó el argumento defendido por Estados Unidos de que si bien por principio todo el mundo denuncia y condena el terrorismo, incluir esa enmienda "quebraría el frágil equilibrio logrado para poder presentar la resolución".


La enmienda fue apoyada por 8 delegaciones, 6 se abstuvieron y 33 la rechazaron.
El embajador sirio ante el Consejo, Faisal Al-Hamwi, lamentó esta decisión, y señaló su absoluta sorpresa por el hecho de que el texto no haga ninguna mención específica a la violencia ejercida por los grupos armados de oposición, a pesar de que han sido denunciados por la Comisión de Investigación y por el propio enviado especial de la ONU y la Liga Árabe, Kofi Annan, en numerosas ocasiones. Una ausencia que también señaló Rusia.
La resolución de hoy reitera lo ya dicho en anteriores ocasiones, la condena a los actos violentos y el apoyo a la misión de Annan, que en la práctica, si bien no oficialmente, está en suspenso, porque ninguno de sus preceptos se han cumplido.


El texto recuerda que, como ha advertido la Alta Comisionada de los Derechos Humanos, Navi Pillay, en Siria se han cometido y se siguen cometiendo crímenes contra la Humanidad, y señala que ella ha pedido reiteradamente al Consejo de Seguridad que el caso se refiera a la Corte Penal Internacional.


Los miembros del Consejo condenan "las extendidas y sistemáticas violaciones a los derechos humanos"cometidos tanto por el Ejército como por las "milicias controladas por el gobierno, conocidas como Shabiha".


El texto pide que las autoridades liberen a todos los detenidos arbitrariamente, y que permitan el acceso a los expertos de derechos humanos a los centros de detención.
Para contentar a Rusia y China, que hasta la fecha han boicoteado todos los intentos de la comunidad internacional de presionar de manera efectiva al régimen de Asad, la resolución "reafirma el compromiso con la soberanía, la independencia, la unidad y la integridad territorial de Siria.