El Mediterráneo de Cousteau sólo sobrevive en las reservas marinas

 Los meros gigantes, los corales o los tiburones que Jacques Cousteau nos mostró en sus documentales del Mediterráneo son ya historia. Una expedición dirigida por el hijo menor del oceanógrafo y el científico Enric Sala ha constatado que esos ecosistemas sólo perviven en las áreas marinas protegidas.

En el marco de un proyecto de la Sociedad National Geographic,ambos exploradores se embarcaron en junio de 2010 en el Alcyone -el barco insignia de Cousteau tras el naufragio del mítico Calypso en 1990- con un ambicioso objetivo: recorrer los fondos marinos del Mediterráneo occidental que el 'Capitán Planeta' mostró hace 60 años para analizar cómo han cambiado desde entonces.

"En 1946 comenzamos a enseñarle a la gente cómo era el Mediterráneo por dentro a través de la mirada de Cousteau, ahora, coincidiendo con el centenario de su nacimiento, queremos mostrarles cómo es hoy, con la finalidad de hacerles reflexionar sobre la degradación de los mares", señala John Faith, presidente de la Sociedad National Geographic, durante la presentación del proyecto esta semana en Mónaco.

Con ese objetivo y partiendo del puerto francés de Marsella, los expedicionarios recorrieron durante un mes el triángulo del Mediterráneo occidental que forman en sus picos tres áreas marinas protegidas: Scandola, en la isla francesa de Córcega, las islas Medas, en Gerona, y el Parque Nacional de Cabrera, en Baleares.

Y lo que han visto, explica el científico Enric Sala, es "que la contaminación del mar y la sobrepesca, fundamentalmente, han acabado con la mayoría de los ecosistemas que veíamos en los documentales de Cousteau".

Este experto en ecología marina asegura que un 90 por ciento de los grandes animales marinos "del Mediterráneo de Cousteau"ha desaparecido y un tercio de la fauna restante está en peligro de extinción.

No obstante, el documental enseña, con bellísimas imágenes de peces y corales, que aún quedan "pequeños oasis de vida marina", que es como define Pierre-Yves Cousteau a las áreas marinas protegidas.

Tanto en Scandola, como en las Medas o en Cabrera pueden encontrarse todavía curiosos pulpos, peces de un tamaño tres veces mayor que en zonas que no están protegidas y ecosistemas similares a los que nos mostró el célebre oceanógrafo francés, fallecido en 1997.

El joven Cousteau dice que "debemos estar tremendamente agradecidos a aquellos visionarios que hace más de diez años decidieron proteger estas zonas de la sobrepesca"porque gracias a ellos "tenemos ecosistemas excepcionales que no pueden verse en ninguna otra parte del Mediterráneo".

"Lo que hemos demostrado en este trabajo es que las áreas marinas protegidas funcionan, tienen un espectacular impacto en la recuperación de especies y de fondos degradados, así que por qué no crear más", insiste Sala, quien subraya la necesidad de proteger al menos el 20 por ciento de las aguas mediterráneas.

El ecólogo marino -reconocido por el Foro Económico Mundial como uno de los jóvenes más influyentes del planeta- expone en el documental los beneficios ecológicos, sociales y económicos de las áreas marinas protegidas a través del caso particular de las islas Medas, en la Costa Brava, de donde es originario.

"Esta reserva de Gerona, de apenas un kilómetro de diámetro, genera empleo y ganancias en el turismo asociado a las vistas a las Medas por valor de más de siete millones de euros anuales, 20 veces más de lo que generaría la actividad pesquera en esa zona concreta", explica.

El documental "Los Secretos del Mediterráneo"se ha estrenado esta semana en Mónaco en el marco del II Congreso internacional de Áreas Marinas Protegidas y podrá verse en el canal español de National Geographic a mediados de marzo.

Sala publicará en una revista científica los resultados de la investigación que ha llevado a cabo durante la expedición en los próximos meses.