Campaña hasta el final

Mitt Romney apuró hasta el último momento para arañar votos. «Tengo una gran sensación con Ohio», afirmó el republicano

Romney saluda a sus empleados, ayer, en Pensilvania
Romney saluda a sus empleados, ayer, en Pensilvania

NUEVA YORK- El candidato republicano a presidente de Estados Unidos votó ayer con su mujer Ann en Belmont (Massachusetts) a primera hora de la mañana. «Tengo una gran sensación con Ohio. Me encuentro muy bien respecto a las oportunidades de hoy», reconoció el candidato mormón después de votar sobre el que será uno de los Estados clave para la elección. Al matrimonio le acompañó su hijo Tagg. Los tres fueron recibidos con cánticos de votantes republicanos con una pancarta en la que se podía leer «Mitt y Ann, disfrutad vuestra nueva Casa Blanca». Más tarde, al conservador todavía le quedaron fuerzas para hacer campaña en Cleveland (Ohio) y en Pittsburgh (Pennsylvania). Romney pensó en hacer campaña hasta el final porque sabía que ayer por la mañana todavía podía arañar algún puñado de votos. Si las elecciones pasadas se pueden utilizar de guía, un pequeño, pero a la vez importante porcentaje de ciudadanos estadounidenses, decidió a quién iba a votar el último día. Exactamente, el cuatro por ciento de las personas que acudieron a las urnas en 2008. Más que suficiente para entregar las llaves de la Casa Blanca en estas elecciones de 2012, en las que si en algo coinciden ambas campañas es en lo ajustadas que han sido. Romney quiso felicitar a Obama por su «sólida campaña. Es un buen hombre», indicó el republicano de su contrincante. Mientras, en su última parada antes de trasladarse a Boston, pidió a sus votantes que «no sean despectivos (con Obama). Le deseo lo mejor, y a su familia también. Es un buen padre y ha sido un buen ejemplo», reconoció. A pesar de estas buenas palabras, Romney tuvo energía para destacar que «es hora de una nueva dirección (para Estados Unidos). Es momento de un mejor mañana». De esta forma terminó Romney en Pittsburgh antes de dirigirse a Boston para seguir la noche electoral. Mientras, su candidato a vicepresidente, Paul Ryan, votó también en Janesville (Wisconsin) y después se desplazó a un acto de campaña en Richmond (Virginia).