Santos planea el exterminio de las FARC durante su mandato

El «uribista» quiere aprovechar la debilidad de la guerrilla

Juan Manuel Santos gesticula durante uno de los debates televisados en presencia de su oponente en la segunda vuelta, Antanas Mockus
Juan Manuel Santos gesticula durante uno de los debates televisados en presencia de su oponente en la segunda vuelta, Antanas Mockus

MADRID– El favorito a suceder al presidente colombiano tras las elecciones que se celebran el próximo domingo, el candidato «uribista» Juan Manuel Santos, planea lanzar una ofensiva total contra las FARC con el propósito de obtener la derrota militar de la narcoguerrilla y su aniquilación como factor desestabilizador de Colombia. Según fuentes cercanas a Santos, el ex ministro de Defensa quiere aprovechar la situación de debilidad que vive el grupo insurgente y el clima de apoyo popular a la política de seguridad del todavía presidente, Álvaro Uribe, para exterminar a la guerrilla más longeva del continente, un anacronismo que no cuenta con respaldo ni siquiera en los sectores radicales de izquierda, hastiados de que se les relacione con las FARC. «Santos tiene claro que con los terroristas no se puede negociar, y uno de los ejes de su mandato va a ser empujar a la narcoguerrilla a su disolución por la vía militar que tan buenos resultados ha dado hasta ahora», apuntaron a LA RAZÓN estas mismas fuentes. La ofensiva buscará forzar a los insurgentes a devolver a todos los secuestrados y llevar al secretariado de las FARC a una negociación, previa entrega de las armas, que conduzca a la muerte de los terroristas y al abandono de las actividades delictivas y de narcotráfico que financian sus actividades. Santos pretende potenciar la implicación de la sociedad colombiana en la erradicación de la guerrilla apoyada en una presencia tangible del Estado en las zonas selváticas donde se cobijan los diferentes frentes activos.Asimismo, no se descarta una amnistía general para aquellos combatientes que no hayan estado relacionados con secuestros o acciones de exterminio. La política de garantías a los delatores que faciliten información vital para la consecución de este objetivo continuará como hasta ahora.«Vamos a perseverar en los rescates militares y en presionar a las FARC. No descansaremos hasta que no haya ningún secuestrado más en Colombia», prometió Santos en el cierre de su campaña. El candidato ha rechazado siempre el canje de rehenes por rebeldes presos que propone el grupo insurgente como salida al conflicto. Artífice de la exitosa «Operación Jaque» como ministro de Defensa, que condujo a la liberación de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt en julio de 2008, Santos concretará la ofensiva contra la guerrilla a su llegada al Palacio de Nariño si se cumplen los pronósticos que apuntan a una abrumadora victoria del «uribista», apoyado en sus alianzas con conservadores y liberales.