El Abono Joven se ampliará a los 23 años en 2011 si la situación «no va a peor»

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, anunció hoy que el Abono Joven se ampliará hasta los 23 años el próximo año si la situación económica y presupuestaria "no varía mucho a peor", después de que hoy se presentaran las nuevas tarjetas que prorrogan este título hasta los 22 años. "El próximo año cumpliremos íntegramente nuestra promesa electoral con el Abono Joven y lo ampliaremos hasta los 23 años, que creemos que es la edad en la que chicos y chicas madrileños acaban su etapa formativa", indicó la dirigente madrileña, que matizó su idea siempre y cuando la crisis lo permita. Con esta ampliación del Abono Joven, el Consorcio Regional de Transportes dejará de recaudar 8 millones de euros al año, puesto que este título de transportes es un 33 por ciento más económico que el Abono Normal, explicaron fuentes de la institución madrileña.De hecho, Aguirre se refirió al gerente del Consorcio, José Manuel Pradillo, que le ha explicado que el hecho de haber ampliado el abono joven de los 21 a los 22 años va a suponer una pérdida de recaudación de 8 millones de euros -lo mismo que con la próxima ampliación--. "Tal y como figura en el programa de Gobierno y tal y como aprobó la Asamblea de Madrid en el discurso de investidura, siempre que la situación económica y presupuestaria no varía mucho a peor, vamos a poner en marcha las nuevas tarjetas que permitirán tener validez del Abono Joven hasta los 23 años", apuntó Aguirre. Mientras que el Gobierno regional espera a ver cómo avanza la situación económica, de momento, se pone en marcha la ampliación de este título hasta los 22 años, lo que beneficiará a 170.000 jóvenes que lo utilizan habitualmente, y de los que 60.000 lo harán inmediatamente, pues en dos semanas se les caducaba el Abono Joven al haber nacido en 1989. En un acto simbólico donde Aguirre entregó las dos primeras tarjetas renovadas a dos jóvenes madrileños, Aguirre indicó que se trata de una "medida más"que sirve para favorecer el uso del transporte público en última instancia y mejorar la calidad de vida de los jóvenes en la región, teniendo en cuenta que a esta edad "la inmensa mayoría no suelen ser independientes desde el punto de vista económico". En este sentido, Aguirre destacó el "esfuerzo"que hace la Comunidad de Madrid para poder poner en marcha medidas como ésta que se incluyen en lo considerado como "gasto social". "El gasto social no es solamente el que se dedica a sanidad, educación o servicios sociales, también se incluye la subvención al transporte público", señaló.Esta es una partida, a su juicio, "muy importante"en el presupuesto de la Comunidad de Madrid. En concreto, explicó que aunque el Consorcio recauda 900 millones de euros anuales por tarifas y pago de los billetes de los distintos abonos por parte de los usuarios, hay otros 1.400 millones de euros en gastos corrientes que paga la Comunidad (900 millones aproximadamente), el Gobierno central (más de 200 millones de euros) y el Ayuntamiento (otros 245). Además, añadió que el Ejecutivo autonómico dedica al año más de 840 millones de euros "pese a la crisis y al obligado ajuste para todos los capítulos de gasto"con el fin de que los madrileño "tengan un transporte público moderno, eficiente y de calidad, que les permite desplazarse con comodidad, rapidez y a un precio asequible". En esta dirección, Aguirre recordó que ya se han puesto en marcha otras medidas como la creación de los abonos transporte interzonales B2-B3, B3-C1 y C1-C2, con descuentos de hasta el 50 por ciento; la puesta en funcionamiento de los nuevos abonos para familias numerosas y personas con discapacidad, con descuentos entre el 20 y el 50 por ciento; y la congelación de los precios de todos los abonos transporte al comenzar el 2010. Por su parte, la delegada de Familia y Servicios Sociales del Ayuntamiento de Madrid, Concepción Dancausa, señaló que con esta ampliación se espera dar respuesta a una "petición reiterada por parte este sector de la población"y que se justifica con el hecho de que el 50 por ciento de los jóvenes entre los 15 y los 21 años es usuaria del título, y el 65 por ciento entre los 17 y los 21 años lo usa.Dancausa, quien recordó que el Ayuntamiento ha dedicado desde 2004 al transporte público más de 1.500 millones de euros, destacó que éste "constituye un elemento primordial en la política de movilidad que resulta fundamental a la hora de garantizar la competitividad y el crecimiento económico de la ciudad". El Abono Joven se introdujo el 1 de febrero de 1988, un año después de la creación del Abono Transportes en el sistema tarifario de la Comunidad de Madrid. En un principio se pensó para la población de hasta los 18 años pero en el año 1990 el Consorcio de Transportes aprobó su extensión hasta el límite de los 21 años.