Italia se blinda contra el terrorismo anarquista

ROMA- La desesperación social que la crisis está provocando en Italia empieza a estallar cada vez más en episodios violentos. En las últimas semanas se han sucedido los atentados en las sedes de Equitalia, la agencia estatal encargada de la recaudación de impuestos, y las amenazas a sus dirigentes. Aún ha corrido peor suerte el empresario Roberto Adinolfi, consejero delegado de la empresa Ansaldo Nucleare, a quien hace unos días un anarquista le disparó en una pierna.

El Gobierno italiano teme que estos episodios sean sólo el principio de una escalada de la violencia protagonizada por radicales que encuentran un terreno abonado entre los millones de ciudadanos maltratados por la crisis económica. Para tratar de atajar el problema, la ministra del Interior, Annamaria Cancellieri, anunció ayer la puesta en marcha de un dispositivo especial para reforzar la seguridad de 14.000 posibles objetivos de grupos terroristas. Participarán cerca de 20.000 policías en el operativo, que también prevé un aumento en el número de militares utilizados para custodiar embajadas, ministerios y otros edificios públicos. La ministra anunció además que se dedicarán más recursos a los servicios de inteligencia para evitar posibles actos violentos.

El mismo día en que se anunciaba el reforzamiento de la seguridad, el primer ministro, Mario Monti, escenificó su apoyo a la Administración de Hacienda visitando su sede de Roma. Ser cobrador de impuestos se ha convertido en una profesión de alto riesgo en Italia debido a la crisis, como muestran los continuos ataques a las oficinas de la agencia, por lo que Monti quiso mostrar su solidaridad con sus trabajadores.

«Hay que poner mucha atención a las palabras que se utilizan respecto a los funcionarios de Equitalia, atribuyéndoles responsabilidades que están fuera de sus obligaciones», dijo Monti. Los ataques a las sedes de Hacienda se han multiplicado en las últimas semanas. En Nápoles, una turba intentó tomar una de sus sedes y en Livorno, las oficinas de Equitalia fueron atacadas con cócteles molotov. También ha sido enviado un paquete bomba contra el presidente de este organismo, entre otros incidentes. Algunos han estado protagonizados por grupos anarquistas; otros por simples ciudadanos que consideran a Equitalia culpable de la ola de suicidios económicos.

 

El fantasma de las Brigadas Rojas
El pasado 7 de mayo un anarquista italiano disparó contra Roberto Adinolfi, un directivo de Ansaldo Nucleare, en Génova, y le hirió en una pierna. Este atentado encendió las luces de alerta de las autoridades italianas e hizo temer la vuelta del terrorismo anarquista de las Brigadas Rojas, que golpeó Italia en los setenta y ochenta.