Un melodrama de altura

«El techo del mundo» es heredera de las ricas novelas de John Steinbeck

Foto que muestra la construcción del Empire State, clave en el libro
Foto que muestra la construcción del Empire State, clave en el libro

Los autores de «El techo del mundo», David Zurdo y Ángel Gutiérrez, tienen experiencia escribiendo a cuatro manos. Han publicado media docena de novelas de misterio, thrillers bíblicos, de enigmas del más allá y relatos de «efectos espaciales» con resultados altamente satisfactorios en ventas y proyección internacional. Lo cierto es que, en la actualidad, existe una multitud de escritores españoles que cultivan con éxito el best-seller internacional, lo que ratifica que escribir una buena novela popular de 600 páginas ya no es privativo del mundo anglosajón. Es el caso de estos autores que, tras frecuentar una panoplia de géneros de intriga, se atreven con el melodrama de superación personal.


Antes de la Gran Depresión
Ningún género les es ajeno. Porque, a la postre, su esencia es seguir las leyes de éstos, invariables desde hace siglos. En este pastiche historicista se escuchan, como en las psicofonías, las voces de los escritores norteamericanos de la Gran Depresión, en particular la de John Steinbeck. Sus melodramas «más grandes que la vida», de resonancias bíblicas, fueron llevados al cine con gran éxito. «Las uvas de la ira» y «Al Este del Edén», al igual que «Esplendor en la hierba», han servido de pauta en la recreación histórica del periodo previo al crack de la Bolsa, en la primera parte de «El techo del mundo», y la era del jazz en la segunda. El mundo rural, la visión maniquea del mundo y el cultivo de las convenciones del género sentimental, reducido a la simplificación de los hechos morales, hacen de esta novela-río un juguete de lo más entretenido para el lector tradicional, que seguirá con interés, incluso con asombro, las peripecias de sus protagonistas.

La trama sigue las pautas del romance: amor, sexo y aventura. Lo que Northon Fye llama «la peregrinación del deseo», cuyo motor en la creación de la intriga no es otro que el error trágico: la «harmatía» aristotélica o yerro, que cambia el destino del héroe. Causa fundamental de las desventuras de los tres protagonistas, que se inicia en el ámbito rural y prosigue en la gran ciudad, con la construcción del Empire State Building neoyorquino, erigido en metáfora dramática de aquellos aciagos años del «crack» de la Bolsa y de los vaivenes del destino de sus protagonistas.


Sobre los autores
La facilidad que demuestra este tándem para pasar del thriller al melodrama con absoluta naturalidad
 Ideal para...
ser leído en verano. Reúne todos los ingredientes de la novela de amor, acción y aventuras
Un defecto
 El tono excesivamente trágico de algunas escenas
Una virtud
La imaginería, que recuerda a las novelas de los años 50
Puntuación: 7


«El techo del mundo»
David Zurdo y Ángel Gutiérrez
Plaza & Janés
576 páginas. 19,90 euros.