El brindis de la polémica

Tormenta política por una foto del alcalde de San Sebastián (Bildu) con dos ediles del PP. Los populares le afeaban la presencia de carteles de presos en el puerto

El alcalde de San Sebastián, Juan Carlos Izagirre, junto a los dos concejales populares del Ayuntamiento de San Sebastián
El alcalde de San Sebastián, Juan Carlos Izagirre, junto a los dos concejales populares del Ayuntamiento de San Sebastián

MADRID- Cuando los dos concejales populares del Ayuntamiento de San Sebastián, Ramón Gómez e Iñigo Arkauz le estaban recriminando al alcalde donostiarra, Juan Carlos Izagirre (Bildu), la colocación de banderas en homenaje a los presos de ETA en el puerto de la localidad, probablemente no se imaginaran que esa imagen iba a acabar siendo la polémica del día.
Fue en la tradicional recepción en el ecuador de la Semana Grande donostiarra, a la que acudieron los concejales de varios grupos políticos. Ante la critica de los populares, Izagirre se dedicó a hacer oídos sordos y a sonreír. Fue el paso previo antes de que el alcalde donostiarra les dijera a los dos concejales «por unas buenas fiestas», y acto seguido, acercara su copa a la de sus dos interlocutores. Nada más lejos de la realidad según Ramón Gómez, que se defiende ante el supuesto brindis con el alcalde de Bildu. «Quizá mi error fue no haber apartado el vaso», aseguró Gómez, no sin añadir que «no voy a retirarle la palabra a Izagirre porque los dos trabajamos en el Ayuntamiento (de San Sebastián) y tenemos que hablar para solucionar los problemas de los ciudadanos, pero de ahí a brindar con él hay una gran distancia».
El portavoz popular mostraba así su sorpresa ante la supuesta manipulación de la denominada «izquierda abertzale» para conseguir una instantánea por completo engañosa. Más si cabe cuando los populares estaban criticando que la coalición abertzale haya permitido la colocación de una caseta que están utilizando para colocar propaganda de la banda terrorista ETA.
Por otra parte, el portavoz de la izquierda abertzale, Txelui Moreno, opinó ayer que ETA ya ha dicho públicamente que está en alto el fuego, pero «el Gobierno español no quiere verificarlo». Además, Moreno recordó que empresarios vascos y navarros han dicho que el llamado impuesto revolucionario «ya no se paga», por lo que hay que hacer ahora es decirle al Ejecutivo que tiene que verificarlo, algo que a su juicio «no está haciendo y nadie se lo exige». «No sé porque hay esa exigencia a la izquierda abertzale de algo que todo el mundo sabe que está en vigor», explicó Moreno, y añadió además que la izquierda abertzale apuesta ahora por estar representada en las Cortes.