Navarro trata de alejar al PSC del afán independentista

El líder de los socialistas catalanes, escogido candidato, busca cerrar heridas con el PSOE para afrontar el 25-N

Navarro venció con claridad a Tura en la votación a candidato del consejo nacional del PSC

BARCELONA- Los socialistas catalanes arrastran muchos problemas (unas pésimas expectativas electorales, por ejemplo), pero desde ayer al menos tienen candidato a la Generalitat. Se trata de Pere Navarro, el primer secretario del PSC y alcalde de Terrassa, que fue proclamado cabeza de cartel con el 73 por ciento de los votos del consejo nacional del PSC. Navarro, tal y como era de esperar, no tuvo problemas para imponerse a la ex consejera Montserrat Tura, representante del ala más catalanista del PSC. Aupado como candidato, Navarro tiene menos de dos meses para llevar a cabo una tarea hercúlea: remontar en la carrera electoral (todos los sondeos pronostican una nueva caída del PSC el próximo 25 de noviembre) y lograr un cierre de filas que restañe heridas internas y externas con el PSOE.
El líder del PSC se puso manos a la obra desde el primer instante en su intervención en el consejo nacional para clarificar el discurso de su partido, algo ininteligible en los últimos tiempos, porque los socialistas apoyan la España federal y también el derecho a decidir de los catalanes. «Puede haber gente en nuestras filas que esté a favor de la independencia, pero la postura del partido es la de no defender la ruptura, que quede claro», afirmó.

De esta manera, el candidato socialista trató de reconciliarse con un PSOE que observa con enorme irritación los flirteos del PSC con las tesis soberanistas. Navarro quiere poner fin a estas suspicacias creadas por la abstención de su partido en la votación del Parlament sobre la convocatoria de una consulta sobre la autodeterminación de Cataluña y, por eso, se esforzó en desmarcarse del camino emprendido por Artur Mas. «Los socialistas no estamos ni por la independencia de Convergència ni por la Guardia Civil que el PP nos quiere enviar», dijo en alusión a unas declaraciones del vicepresidente del Europarlamento, Alejo Vidal-Quadras.
Superado el trámite de la votación de ayer en el consejo nacional del PSC se pueden extraer dos conclusiones. La primera es que la relación de fuerzas que se visualizó en el último congreso del partido –celebrado en diciembre de 2011– continúa estable, puesto que entonces Navarro fue escogido primer secretario con un porcentaje casi exacto (73,06 por ciento) y su rival, Joan Ignasi Elena –del ala catalanista–, obtuvo un resultado muy similar (25,06 por ciento) al de Tura ayer (23,3 por ciento).

La segunda conclusión es que Navarro tiene que afrontar la confección de las listas para las autonómicas con el sempiterno dilema de la integración del sector catalanista. Tura facilitó un poco la tarea al candidato confirmando que no concurrirá a las elecciones. La ex consejera desveló que tenía una oferta sobre la mesa para integrarse en ERC, la cual ha declinado porque no le parece lícito mantenerse en un cargo público a cualquier precio.
La renovación en las candidaturas promete ser muy intensa, ya que desaparecerán muchos rostros de dilatada trayectoria en el PSC como Joaquim Nadal, Ernest Maragall y la propia Tura, entre otros. La tarea hercúlea de Navarro ha comenzado.
 

Pere Navarro/ Primer secretario del PSC
Un desconocido sobre escombros
A Pere Navarro (Tarrasa, 1959) no le ha tocado una misión sencilla en el PSC. Le toca reconstruir un partido que quedó hecho escombros tras el último ciclo electoral. Navarro mantuvo el feudo de Tarrasa (Barcelona) en las últimas municipales –unas elecciones que siempre se le dieron bien al PSC hasta 2011– y su nombre fue colocado sobre la mesa para tomar el relevo de José Montilla. Aunque no era un rostro conocido, su perfil parecía fiable, el de un alcalde conciliador que gobierna sin estridencias. Ahora le toca demostrar que es un candidato fiable.