Urbanismo ya sólo se marca como objetivo acabar el Metropol Parasol

Sacyr reconoce problemas «técnicos con la madera» y los responsables negocian la solución en Alemania.

El aspecto de la obra en la Encarnación deja claro que no estará acabada a finales de este mes
El aspecto de la obra en la Encarnación deja claro que no estará acabada a finales de este mes

SEVILLA- Hace ya tiempo que el alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, excluyó de manera expresa de su gestión el cumplimiento de los tiempos marcados para las actuaciones municipales, así que, a estas alturas de la legislatura, su equipo de Gobierno únicamente aspira a que los proyectos, al menos, acaben. Con tres años de retraso, casi 90 millones de euros de sobrecoste, cinco aplazamientos en la finalización de los trabajos y el abastecimiento de los materiales aún pendiente de solución, el delegado de Urbanismo, Manuel Rey, deja claro que «el objetivo central y la premisa básica» es que las obras terminen.
Fuentes de la empresa concesionaria, Sacyr, insistían ayer a LA RAZÓN de Sevilla en que problemas «técnicos de la madera» que recubre las «setas» de la plaza de la Encarnación obligan a prolongar su construcción más allá del próximo 31 de diciembre, que es la fecha acordada por contrato con el Ayuntamiento.
 Desde la constructora se indicó que los responsables del proyecto negocian en Alemania la agilización en el suministro de la madera finlandesa pretratada en tierras germanas. Se espera que estas gestiones arrojen resultados positivos en pocos días, por lo que Sacyr garantiza que el nuevo aplazamiento no será significativo.
Para el delegado de Urbanismo, esta demora del Metropol Parasol hasta finales de febrero también es un «detalle temporal insignificante», si se tiene en cuenta «el plazo total» de la reurbanización de la plaza de la Encarnación.
Según informó Europa Press, Manuel Rey evitó confirmar si el Ayuntamiento solicitará a Sacyr alguna compensación por este incumplimiento del contrato firmado tras la segunda modificación del proyecto y señaló que lo único que se exige ahora a la empresa es que acabe la obra.
Urbanismo todavía espera una confirmación oficial de Sacyr de los últimos problemas en la obra y una solicitud de aplazamiento –«si se produce», aseveró Rey– en la entrega del complejo arquitectónico. Cuando tengan sobre la mesa el cronograma revisado del Metropol, los responsables municipales analizarán «con detalle, profundidad y rigor las argumentaciones» y decidirán si exigen responsabilidades a la empresa.


Las obras continúan «a destajo» en tres turnos
A pesar de las dificultades en el suministro de madera esgrimidas por Sacyr para justificar el incumplimiento del quinto plazo anunciado para la construcción del Metropol Parasol, desde la misma empresa se descarta toda posibilidad de que los trabajos queden paralizados. Como ocurrió cuando el arquitecto Jürgen Mayer y su equipo buscaban una solución técnica a los problemas estructurales del diseño original, las obras continúan «a destajo» y con especial intensidad en las zonas del complejo que no se están viendo afectadas por la escasez de materiales. Casi un centenar de personas trabaja en la construcción de las «setas» de día y de noche, distribuidas en tres turnos. Aparte se cuenta al personal que ya ha iniciado la adecuación del futuro espacio museístico Antiquarium y a los operarios encargados de la adaptación, antes del próximo día 19, del nuevo mercado de abastos, introduciendo las múltiples modificaciones solicitadas por los placeros. El propio delegado de Urbanismo instó a «apretar todo lo posible» y «trabajar duro» para que el Metropol esté listo «en un corto plazo de tiempo».