El director de los Mossos declara mañana imputado por las cargas a los indignados

El director de los Mossos d'Esquadra, Manel Prat, declarará mañana como imputado ante el juez que investiga las cargas policiales en la acampada de indignados de la plaza Catalunya de Barcelona.

Prat, que está previsto que acuda al juzgado arropado por el secretario general de Interior, Xavier Gibert, es el segundo imputado que declara por la operación policial del pasado 27 de mayo en la plaza Catalunya, después de que la semana pasada lo hiciera la entonces teniente de alcalde de Seguridad en Barcelona, Assumpta Escarp.

El conseller de Interior, Felip Puig
, que mañana no podrá acompañar a Prat porque acudirá a una junta de seguridad local en Lleida, ha afirmado hoy en una rueda de prensa que el director de la Policía cuenta con su "total y absoluta"confianza, al tiempo que ha garantizado que desde su departamento presentarán una "colaboración total"con la justicia.

Además de Prat y Escarp, el titular del juzgado de instrucción número 4 de Barcelona, Josep Maria Miquel Porres, ha citado a declarar como imputados para pasado mañana a Antoni Antolín, responsable del dispositivo de orden público de Barcelona de la policía catalana el 27-M, y para el 31 de enero próximo al jefe de los antidisturbios, David Bordas.

La investigación judicial se deriva de la querella que medio centenar de indignados presentó por la operación desplegada en la plaza Catalunya de Barcelona, que los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana iniciaron para limpiar la plaza de objetos peligrosos de cara a una celebración futbolística y acabó derivando en cargas policiales que se saldaron con más un centenar de heridos.

El juez Josep Maria Miquel Porres, tras tomar declaración a 51 denunciantes y visualizar numerosos reportajes gráficos de las cargas, decidió admitir a trámite la querella interpuesta por los indignados y abrir una investigación contra los responsables de la operación, por posibles delitos contra los derechos fundamentales, como el de reunión.

La querella se dirigía también contra el conseller de Interior, Felip Puig, pero el juez instructor carece de competencia para investigarlo por tratarse de un aforado, por lo que el caso correspondería al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC).

La intervención policial en la plaza de Catalunya, que los indignados interpretan como un intento de desalojo encubierto, movilizó a una amplio dispositivo de antidisturbios de los Mossos y agentes de la Guardia Urbana para facilitar las tareas de limpieza del espacio de la acampada por las brigadas municipales.

Los cerca de 200 "indignados"que dormían en la plaza se negaron a abandonarla y, al cabo de unas horas, eran cerca de un millar las personas que se concentraban en el lugar en apoyo de los acampados, para impedir que los equipos de limpieza pudieran acceder al lugar.

Los Mossos d'Esquadra cargaron contra los concentrados, en una operación que se saldó con más de 120 heridos, y los "indignados"recuperaron la plaza después de que las brigadas de limpieza se llevaran de la acampada desde colchones, toldos o sofás, hasta los elementos rígidos que servían de soporte a las pancartas y a los altavoces, además de ordenadores y enseres personales.