A los tránsfugas de Benidorm les da igual serlo

El alcalde de Benidorm, Agustín Navarro, que obtuvo el bastón de mando en una de las mociones de censura más sonadas de los últimos años, comentó ayer que «vería normal» que fuera calificado como tránsfuga por la Comisión Nacional del Pacto Antitransfuguismo, institución ésta de carácter casi testimonial, habida cuenta de que los partidos que la integran, no suelen hacerle caso.Al parecer, el dictamen de la comisión califica a Navarro como «el exponente más claro del concepto de transfuguismo».La moción de Benidorm tiene una importancia mayor, casi planetaria, pues entre los concejales que la perpetraron, se halla la edil Maite Iraola, madre de la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, que aún no ha tomado cartas en el asunto de este caso de transfuguismo.El dictamen se ha elaborado tras la petición de un representante del Bloque Nacionalista Gallego en el seno de la comisión de seguimiento del Pacto contra el Transfuguismo y establece que «cabe considerar como tránsfugas» tanto a Navarro como al resto de ex concejales del PSOE, y al ex edil del PP José Bañuls.Según el dictamen, Bañuls es «un tránsfuga en toda regla», mientras que al resto de miembros del equipo de gobierno se les imputa un «transfuguismo indirecto al ser beneficiarios» de la moción de censura.Navarro señaló que el dictamen no influirá en el Ayuntamiento.