Paco Camino declara para defender a Rafi por Jesús MARIÑAS

Es un juicio que está al caer que restablecerá la normalidad entre padre e hijo, bastante distanciados desde que el torero de Camas resolvió cambiar de pareja dejando una familia con tres hijos.

Carmen Lomana es una habitual de la pasarela Cibeles
Carmen Lomana es una habitual de la pasarela Cibeles

En el juicio de Rafa y Natalia, impacta que entre los declarantes figure Paco Camino. Defiende a su hijo mayor de las acusaciones que nunca se le supusieron, que si malos tratos, exceso de alcohol y otras lindezas.
Cambiando de tercio, por Cibeles, transformada en ágora social y única salida entretenedora, se vio a María Ángeles Sanz realmente atribulada. Insiste en que no esperaba algo así de su ex nuera, «la consideraba otra hija», comentó dolida a Ana Fariña de Pérez Tabernero, quizá deslumbrada –no era para menos– ante el modelazo de cóctel con el que se presentó Ana Rodríguez, ex de Bono. Ella no baja un peldaño del que ascendió con su matrimonio y relumbró en la gala ante la casi informalidad de Natalia Figueroa y su hija Alejandra. O la del embajador francés Delaye, casi deportivo. Con su hija quinceañera se dejó ver Magdalena Álvarez. Mantiene cierta prevención con los medios, nada que ver con la tranquilidad de su ex colega Carmen Calvo, más joven, sin arrugas y delgada. Contaba que la otra noche, en Barcelona, cenó con el matrimonio Lara cerca de una Raquel Revuelta presumiendo de Claudia, su ya nada pequeña.
Por su parte, Miss y Mr. España mantienen cierta rigidez posando frente al desenfado de María Eugenia Fernández Castro, defensora acérrima de su ex suegra Cayetana. Qué nos va a contar la ex condesa de Siruela en vísperas matrimoniales de su primogénito Jacobo. Será esta primavera y supone, junto al de la hija de Miguel Valencina, el segundo bodón de la temporada. Aunque no desmerecerá el que a primeros de mayo montan en Eida los Bosé con Olfo y la rusa Katerina. Rosa Clará reconoce haber diseñado un traje nupcial «que pasará a la historia».
Mientras, Charo Vega, acompañada de su hija Triana, se molestó al ver que Capi no le reservó sitio y se marchó sin despedirse ni admirar el desfile de Francis Montesinos mientras Carmen Lomana paseó su chiwawa sólo para ser retratada con él en brazos. Mañana contaré más de quien va a los desfiles con gafas oscuras... Será para que no la deslumbren.