Zapatero insiste en que no habrá más ajustes

Reitera que las comunidades harán el recorte adicional que pide la UE 

Zapatero descarta nuevas medidas para reducir el déficit
Zapatero descarta nuevas medidas para reducir el déficit

MADRID- El Gobierno insistió ayer en que España ya se ha apretado lo que debía el cinturón y que no es necesario tomar medidas adicionales para reducir el déficit. Así lo puso de manifiesto el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, que, en línea con lo ya expuesto por Elena Salgado, reiteró que el ajuste que se comprometieron a hacer el martes las comunidades autónomas compensa con creces las nuevas exigencias de Bruselas. La UE pidió al Gobierno ese mismo día que concretase las medidas que iba a tomar para ahorrar 8.000 millones de euros en 2011, el equivalente al 0,75% del PIB. El Ejecutivo, como reiteró ayer Zapatero, respondió entonces que serán las comunidades autónomas las que asuman el grueso de ese ahorro, tal y como acordaron en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.

 

Zapatero entiende que con las medidas ya tomadas «habrá resultados positivos» y se llegará al objetivo de déficit del 6% marcado para el año próximo. El jefe del Ejecutivo, que el jueves recibió el aval de la UE a su impopular reforma del mercado laboral y a su no menos criticado plan de ajuste, sumó ayer otro importante apoyo del director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn. Durante una hora y media, Strauss-Kahn y Zapatero estuvieron reunidos en La Moncloa analizando la situación de la economía mundial en general y de la española en particular. Y la impresión que el directivo del Fondo Monetario Internacional sacó después de que el jefe del Ejecutivo le explicara todas las medidas que ha tomado para sacar a España de las crisis es que se han aprobado una serie de iniciativas que, si se ponen en marcha, serán «tremendamente eficaces» y sentarán las bases «del potencial crecimiento de España en los próximos veinte años».

 

Como la UE, Strauss-Kahn avaló el plan de ajuste, porque «permitirá reducir el déficit rápidamente», y la reforma laboral, a la que calificó de «crucial» para luchar contra el desempleo. Zapatero urgió a agilizar el trámite parlamentario de los cambios en el mercado laboral porque han de concretarse «cuanto antes» para dar seguridad al país, por lo que aseguró «si hay que trabajar en julio y agosto para convencer al Parlamento, se hará».

 

La que a su entender no es tan perentoria es la reforma de las pensiones, pues hasta que se plantee un problema realmente grave pueden pasar quince o veinte años. Además, el jefe del Ejecutivo considera que es un debate que «requiere del máximo consenso parlamentario», por lo que, aseguró, en ningún caso será aprobada vía decreto.

 

Strauss-Kahn también respaldó la idea lanzada por España de hacer públicos los test de estrés hechos a la banca. «Es importante que haya transparencia porque si nadie conoce los riesgos del sector, la confianza no va a mejorar», aseguró. En su opinión, la mayoría de las entidades están en una situación buena y sólo alguna requerirá alguna ayuda que se podrá abordar.