De fantasmas y «oráculos»

La Razón
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Los «indignados» son un invento sobre todo de los medios de comunicación que les dimos una proyección que no hubieran logrado utilizando sólo las redes sociales. Entre los periodistas de izquierdas y el complejo del resto convertimos a un grupúsculo de izquierdistas desorientados, algunos jóvenes bienintencionados y los habituales perroflautas en la quinta esencia de la democracia. El tiempo los puso en su sitio. El problema es que algunos periodistas tienen simpatía por esa izquierda radical y no quieren que el PP gane el 20-N. He escrito en otras ocasiones que un sector de la izquierda tiene un mal perder. Eso del fair play no va con ella. Otro aspecto inquietante son los políticos convertidos en «oráculos» de la calle. Al igual que algunos lores escoceses escuchan las voces de los fantasmas en sus castillos, ellos escuchan la voz de la calle. Creo que los primeros tienen más credibilidad que los segundos. Debe ser por la tradición. Llevo días buscando entre mis amigos y conocidos alguien que quiera el referéndum. No lo encuentro.