La fortuna

La Razón
La Razón FOTO: La Razón

La Copa es torneo que vive en la semiclandestinidad hasta las semifinales. Después, la final es la gran fiesta del fútbol, el gran espectáculo en el que participan tanto las aficiones como los futbolistas. El Camp Nou se llenó y lo jugadores salieron al campo con la conciencia de que había con ellos miles de seguidores y debían complacerles. Lo consiguieron los sevillistas con los tantos de Capel y Navas.Por encima de cualquier táctica hubo gran velocidad y presión frente al contrario. El juego fue intenso aunque tuvo el inconveniente de que ello llevó a ambos conjuntos a cometer constantes faltas, con lo que no podía haber continuidad en el juego. Lo áspero se impuso a lo técnico. El gol de Capel llegó en balón que recogió tras un rebote en Domínguez. Jugada con varios toques la creó el Atlético; pero los dos remates de Agüero encontraron el cuerpo de Squillaci. Fue la mejor ocasión atlética.En los últimos minutos del primer tiempo el Atlético se hizo más con el balón, pero siguió faltándole el modo de llegar con ventaja ante Palop. A De Gea le marcaron dos goles, pero casi no se calentó. La intensidad no cesó en la segunda mitad. El Atlético jugó más en el campo sevillista, pese a lo cual Negredo tuvo la ocasión de decantar el partido. Lo que definió el partido fue el trabajo solidario. Fue encuentro de grandes sacrificios. Luchó más el Atlético y fue más oportuno el Sevilla.