Colchón de látex y dietistas para vacas que cuidan el medio ambiente

Duermen en colchones de látex cubiertos con paja fresca, consumen un menú equilibrado elaborado por un dietista y sus heces se utilizan tanto para generar energía y evitar la emisión de dióxido de carbono a la atmósfera, como para permitir el autoabastecimiento energético de su granja.

Son las vacas de la Granja San Ramón, una empresa familiar ganadera valenciana ubicada en el municipio de Requena y para cuyos propietarios el "máximo bienestar y la buena alimentación"de sus 2.500 reses es "fundamental"para lograr una leche de "gran calidad".


Para aumentar la producción y calidad de la leche, las vacas duermen en bases de hormigón con colchones de látex que se cubren diariamente con paja fresca y, gracias a un sistema automatizado de recogida de heces, las naves permanecen siempre limpias. "Cada hora pasa una rasqueta automática que recoge todo el estiércol y deja todo limpio y así conseguimos que las vacas estén en unas condiciones de descanso óptimo para una producción de alto nivel y de calidad", ha explicado a EFE uno de los socios directores del Grupo San Ramón y su responsable de ganadería, Ramón Garcerá.


Las reses incorporan un microchip y un software de última generación que permite hacer un seguimiento de la cantidad y calidad de la producción de leche y que un dietista "adapte"el menú a sus necesidades. Bagazo de cerveza, copos de maíz, harina de soja o alfalfa deshidratada forman parte de la variada y equilibrada dieta de las vacas San Ramón, que son sometidas diariamente a analíticas para "evitar patologías e incrementar la productividad".


El ordeño automático permite la "máxima eficiencia"de la instalación, ya que dos operarios por turnos se encargan del ordeño a la vez de 80 reses tres veces al día. El sistema identifica a la vaca, mide la cantidad de leche y detecta cualquier anomalía en la producción, además de la conductividad de la leche y su temperatura, lo que garantiza su alta calidad.


El "mimo"con el que cuidan a sus reses queda patente durante el ordeño, ya que las vacas permanecen sobre un suelo de goma "para que no se cansen" y al finalizar, una a una se le aplica una solución de yodo y se les limpian los pezones con toallas esterilizadas.


También los terneros son objeto de un cuidado especial, ya que los juntan en una nave para alimentarlos con un robot que controla la cantidad de leche diaria que les suministra y crecen siendo el relevo generacional perfecto de sus progenitores para mantener una alta calidad en la leche que producirán. La explotación ganadera requenense fue una de las primeras de España en gestionar el estiércol de sus animales para transformarlo en energía, gracias a una planta de producción de biogás. "Extraemos el metano del estiércol para convertirlo en energía eléctrica y térmica", ha explicado Miguel Ángel Garcerá, otro de los socios directores de la empresa, quien ha revelado que "una vaca genera la misma energía que utiliza una persona durante un año".


Gestionan cada día 80 toneladas de estiércol y 20 de otros residuos como paja de arroz, pulpa de naranja u hortalizas, lo que permite evitar anualmente la emisión de 17.000 toneladas de CO2 a la atmósfera y generar 4,38 GW por hora de electricidad al año, cinco veces más de lo que necesita la granja para abastecerse. A 70 kilómetros de Valencia, esta explotación de 100 hectáreas de terreno, cuenta con cinco naves para alojar vacas, una de ordeño informatizada, la planta de biogás y las oficinas. Tiene 36 empleados, produce 14.000 toneladas anuales de leche y en 2010 facturó 5,2 millones de euros, un 15,5% más que en 2009.