ETA prepara un comunicado con «gestos» hacia los que dejan hacer a Bildu

Las actuaciones de Bildu, cuya creación y posterior desarrollo responden a un guión establecido por ETA en su documento «Proceso Democrático», anticipan cuál puede ser el contenido del comunicado que, en cualquier momento, hará público la banda.

Vuelve la «kale borroka». Imagen de un arresto en las fiestas de Vitoria en 2007
Vuelve la «kale borroka». Imagen de un arresto en las fiestas de Vitoria en 2007

Según expertos antiterroristas, consultados por LA RAZÓN, los pistoleros reivindicarán el éxito electoral logrado y lo harán de una manera que no asuste a los que están permitiendo hacer y deshacer a la coalición en los ayuntamientos y otras corporaciones en que gobiernan.
Está por ver si ETA incluye ahora, como desearían destacados dirigentes de Batasuna, alguna referencia a su hipotética disolución, a medio o largo plazo; o ésta artimaña al final se deja para más adelante.

Las cosas le van tan bien a Bildu (su portavoz, Pello Urizar, llegó a exigir el sábado que no se les apliquen las leyes) y la falta de reacción del Gobierno es tan patente, que puede ocurrir que la banda no vea la necesidad de dar ningún paso significativo. En este nuevo «proceso», no admitido por ninguna de las partes, pero cuya realidad se acredita día a día, el siguiente capítulo son los presos, según se explicaba en el citado documento, que obra en poder de la Justicia y que sirvió para que el Tribunal Supremo anulara las listas de Bildu, posteriormente convalidadas por el Constitucional.

Es impensable, según las citadas fuentes, que ETA no haga referencia a este asunto, sobre todo cuando los reclusos, que en su inmensa mayoría se mantienen dentro de la disciplina de la banda, esperan medidas penitenciarias a su favor. El argumento central del comunicado podría ser el de que «el pueblo ha hablado» y, según la interpretación de los etarras, auténticos fanáticos, les ha dado la razón. Ya ocurrió en el «proceso» de 1998-1999, cuando su «marca» electoral obtuvo unos resultados similares en las elecciones Municipales, Forales y Europeas.

También se habló entonces de que el terrorismo estaba a punto de terminar. Sin embargo, a los pistoleros no les tembló el pulso para romper la tregua cuando vieron que no se podían salir con la suya y poner las bases para que el País Vasco, con la anexión de Navarra, se separara de España. Es decir, todo irá bien mientras no se les apliquen con rigor las leyes, se les deje hacer y crean que caminan sin problemas hacia sus objetivos estratégicos, de «independencia y socialismo».

Ahora, la situación es diferente, porque desde determinadas instituciones se ha optado por abrir la mano y dejar hacer a Bildu; y, probablemente, hacer algún tipo de gesto inicial con los presos. Desde Batasuna, auténtica cabeza de la coalición, se transmiten mensajes públicos de nuevos «escenarios de paz» para tranquilizar a los que ya dudan de si se ha acertado con esta política, pero, a renglón seguido, recuerdan que hay que dar nuevos pasos hacia la amnistía, la salida de las Fuerzas de Seguridad y el «respeto a la voluntad de los vascos» (que sólo ellos saben interpretar y que, por supuesto, pasa por la independencia con la anexión de Navarra): la Alternativa Kas, el programa máximo de la banda.

En este escenario, los expertos consultados opinan que ETA optará por un comunicado sin estridencias, en el que quede claro su papel de «vanguardia», pero sin asustar; mantenimiento del alto el fuego e insistencia en que una comisión internacional lo verifique; exigencia de medidas para sus presos; y todo ello con el paraguas «democrático» del importante respaldo popular logrado por Bildu, que la banda ideó, organizó y gobierna a través de su brazo político.

Lo de la verificación, algo irrealizable, dada la estructura de la banda y la imposibilidad de acreditar las armas y explosivos de los que dispone, forma parte de la estrategia para «internacionalizar el conflicto» y poner al Gobierno, en una situación de gran debilidad política, contra las cuerdas. El mensaje es claro: «Nosotros les abrimos nuestros arsenales, pero no quieren venir a verlos». Suena a chiste pero, fuera de España o Francia, donde se conoce el funcionamiento de ETA, hay sectores dispuestos a escucharlo y convertirlo en argumento de peso.

La legalización de Sortu, que ETA-Batasuna desea que se produzca cuanto antes, para quitarse el lastre de Eusko Alkartasuna y Alternatiba, sus «socios» en Bildu no corre tanta prisa, ya que las elecciones que realmente les interesan son las Autonómicas vascas de 2013. Que se presenten a las Generales del año que viene depende de cuestiones tácticas, entre ellas el daño que puedan hacer al PNV, al que pretenden desbancar como fuerza mayoritaria en el País Vasco.

Rubalcaba: «La credibilidad de Bildu disminuye»
El vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró ayer que la «credibilidad de Bildu disminuye cada día en el que no pide la disolución de ETA» y añadió que el Gobierno no va a «relajar la política antiterrorista». Asimismo, respondió al planteamiento realizado por el portavoz de Bildu, Peio Urizar, de «disminuir» la presencia Polícia y Ejército en el País Vasco y aseguró con contundencia que, «si no tienen los votos y no cambian las leyes, la respuesta es no».