Maragall desafía a la dirección del PSC y se niega a dejar su escaño tras romper la disciplina de voto

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BARCELONA- Ernest Maragall descartó ayer que vaya a renunciar a su escaño en el Parlament como le pide la dirección del partido y tampoco tiene intención abandonar el PSC. El diputado socialista respondía con una carta a la misiva que el lunes le envió el secretario de organización del partido, Daniel Fernández, en la que le pedía que entregue su acta de diputado, medida que promovió la dirección después de que la pasada semana se desmarcara del grupo socialista en la votación del pacto fiscal.

«Sé claro: ¿me estás pidiendo que me vaya, que desaparezca del grupo y, se entiende, del propio PSC. Pues bien, es obvio que no puedo, ni remotamente, aceptar ni acogerme a este amable sugerencia», apunta Maragall en la desafiante carta, en la que concluye que «no tengo ninguna intención de renunciar a mi condición de miembro del grupo parlamentario socialista. Y pienso ejercer todos los derechos que me corresponden en mi defensa».

Maragall reprocha al partido que también ha roto el principio sobre la financiación autonómica que defendía en su XII congreso. Añade que «como diputado del grupo socialista, no encuentro ningún inconveniente programático ni ninguna contradicción en las posturas defendidas y en la decisión de voto que, finalmente, adopté». El ex conseller, al que parte de la ejecutiva quería echar el lunes por haber roto en pocos meses dos veces la disciplina de voto, aseguró que las «graves acusaciones» vertidas en la misiva de Fernández son «demasiado graves para pasarlas por alto». Y remarca que defiende los valores de la esencia del PSC.