«Estamos listos para viajar a Marte»

«Después de un año y medio tenemos la respuesta: sí, el hombre está preparado para viajar a Marte». Así concluía el francés Romain Charles su particular cuaderno de Bitácora, después de 520 días de «viaje».

El mayor simulacro de vuelo a Marte concluye tras 520 días de experimentos
El mayor simulacro de vuelo a Marte concluye tras 520 días de experimentos

MADRID- Con todo, los seis astronautas del experimento Mars500 no han abandonado nuestra órbita durante el último año y medio. Es más, no han salido del recinto de 550 metros cúbicos del Instituto de Problemas Biomédicos (IPBM) de la Academia de Ciencias de Rusia, en Moscú. Eso sí, su experiencia podría posibilitar uno de los sueños por cumplir del ser humano: poner un pie en Marte. «Si dispusiéramos de los recursos económicos suficientes y si hubiese una voluntad clara, el ser humano podría embarcarse hacia Marte en 10 o 15 años», augura Javier Ventura-Traveset, portavoz de la Agencia Espacial Europea (ESA) en España. Sin embargo, «siendo realistas» lo más probable es que la fecha oscile entre 2030 y 2040. «La Luna está a la vuelta de la esquina comparada con Marte. Las comunicaciones con el planeta tardarán una media 25 minutos y llegar llevaría unos ocho meses sólo de ida», explica Carlos González, ex jefe de operaciones de la estación de la NASA en Chavela de Vargas.

La escotilla por fin se abrió ayer en Moscú. Salieron los rusos Alexéi Sitev, Sujrob Kamólov y Alexandr Smoléyevski; el francés Romain Charles; el chino Wang Yue y el italo-colombiano Diego Urbina que, emocionado, subrayó: «La humanidad del mañana verá el amanecer en un planeta lejano pero que está al alcance». Los seis fueron elegidos entre 6.000 candidatos y culminaron un experimento centrado en los desafíos psicológicos que representa el aislamiento. Hasta tal punto, que el proyecto ha cargado con el sambenito de «gran hermano» marciano, debido a las cámaras de seguridad que han seguido las evoluciones de la tripulación. El lunes conoceremos las impresiones de los seis astronautas en rueda de prensa. Sin embargo, para saber el resultado de los ensayos, habrá que esperar más de cuatro meses. «Les ha faltado experimentar con la ingravidez y eso afecta especialmente a la masa muscular», afirma González.

La misión comenzó el 3 de junio de 2010. Primero, 250 días de viaje de ida a Marte. Segundo, 30 días de operaciones en la superficie marciana. Y tercero, 240 días de viaje de retorno. «Tras una fase inicial de entusiasmo, la rutina y la monotonía empezaron a instalarse hacia los meses de otoño», dice Ventura-Traveset. «Eso hizo que los psicólogos a cargo del experimento reaccionaran comunicándose más a menudo con la tripulación, dándoles más noticias de la Tierra, de sus amigos y familia, etc», añade. Cada astronauta ha tenido un psicólogo en contacto continuo a lo largo de la misión. «Los períodos más difíciles se han dado cuando la actividad de la tripulación ha estado más limitada», aseguran desde la ESA. En este sentido, se han realizado más de 100 experimentos.

Uno de los mayores retos se produjo en febrero: la llegada a Marte, cuya superficie fue recreada sobre el quinto módulo espacial de Moscú. Los seis se pusieron durante tres días unos pantalones muy apretados que provocaban que la sangre subiera a la cabeza, simulando así las sensaciones físicas que provocaría. Pese a los 32 kilos de peso de las prendas, eran el triple de ligeras que las utilizadas en la realidad. Durante tres noches, durmieron cabeza abajo, con unos 12 grados de inclinación. Los tripulantes recolectaron muestras de roca «marciana», que taladraron con la ayuda de robots. Es más: Urbina simuló una lesión durante la caminata tras tropezar con una piedra. ¿El objetivo? Solventar una situación de riesgo. También sufrieron cortes de energía y otros problemas «repentinos». La verosimilitud no terminó con el regreso: los seis pasarán cuatro días en cuarentena.

 

Próxima misión
«Estamos a menos de 21 días de nuestro periodo de lanzamiento», asegura a LA RAZÓN Fernando Abilleira, responsable de parte del diseño del Mars Scientific Laboratory (MSL), el próximo proyecto de la NASA en Marte y cuya misión será el análisis de las condiciones ambientales del planeta. MSL tiene planeada su llegada a Marte en agosto de 2012. «El equipo español se encargará de operar el instrumento REMS, que trabaja como una estación meteorológica», añade.