Camacho ya es un chino más

El técnico aterrizó ayer a Pekín para firmar un contrato de tres años como seleccionador. Su objetivo es clasificar a China para el Mundial de Brasil

José Antonio Camacho es el elegido. Desde ayer está al frente de la selección china, un conjunto malogrado deportivamente e indigno del calor que recibe de la afición. Nunca ha brillado a nivel internacional y se encuentra en el puesto 73 de la clasificación de la FIFA, por detrás de la africana Malawi. Cambiar esta realidad es precisamente el reto del técnico español. El objetivo es lograr la clasificación para el Mundial de Brasil 2014.
No es tarea fácil, los años dorados del fútbol chino quedaron atrás a principios de este milenio. En 2004 el equipo se clasificó para el Mundial de Corea y en 2004 jugó la final de la Copa Asiática. Después, derrotas bochornosas frente a conjuntos muy inferiores, peleas entre los jugadores, compra de partidos por parte de los directivos, arrestos de árbitros acusados de corrupción... Por todos estos motivos, el de Camacho es un proyecto a largo plazo. Estará en el gigante asiático al menos tres temporadas y, aunque no consiga la ansiada clasificación para el mundial brasileño, no perderá el puesto. El lavado de cara que tanto necesita el fútbol chino comienza por una apuesta por la calidad deportiva frente a las corruptelas económicas. De ahí que el hombre al que se le ha encomendado esta misión sea foráneo y ajeno a la realidad futbolística del país.
Y la afición confía en José Antonio Camacho. Ayer fue recibido en el aeropuerto de Pekín por una multitud de periodistas y seguidores que vitoreaban su nombre. El técnico se mostró complacido, feliz y consciente del reto que afronta. Incluso se atrevió con una frase en mandarín: «Nihao Zhonggu (Hola, China)».
La primera cita del entrenador murciano será el próximo 2 de septiembre en Singapur, el primer encuentro de la fase inicial de grupos para la clasificación mundialista. Si consigue superar esta ronda inicial en uno de los dos primeros puestos del grupo, en el que se enfrentará a conjuntos como Iraq o Jordania, pasará a disputar otra con rivales más complicados: Corea y Japón, las clásicas potencias deportivas del continente y los grandes rivales para llegar a Brasil 2014.