Eurocopa

Torres se ve en la Eurocopa

Fernando Torres presentó ayer en Madrid, nada más aterrizar del viaje de Costa Rica, su autobiografía en español, «Number Nine», una «recolección de recuerdos», su «versión» de la historia que atesora hasta el momento «desde el respeto y la humildad, sin querer crear polémica».

«Del Bosque habló  conmigo, me reiteró su confianza y me dijo, más o menos, el grupo que irá»
«Del Bosque habló conmigo, me reiteró su confianza y me dijo, más o menos, el grupo que irá»

MADRID- Porque el «Niño» no tenía la idea de escribir un libro, cree que uno no tiene demasiadas cosas que contar hasta que se retira y ve su recorrido desde una postura de frialdad, pero «Number Nine» es la respuesta a la petición de muchos aficionados ingleses y ahora españoles, con la diferencia de que este segundo incluye capítulos de la Eurocopa, el Mundial y su traspaso del Liverpool al Chelsea, el asunto más espinoso, del que por ahora se muerde la lengua. «Es el capítulo que más nos ha costado, el más difícil para expresar lo que piensas sin molestar a nadie. Quizá en un futuro se pueda decir algo más», zanjó. Por ahora, cuenta que su venta «se fraguó un mes antes del cierre del mercado y no 24 horas antes, como se ha dicho». «Pero nunca diré nada malo del Liverpool porque fue mi plataforma al mundo entero», concluye.

Acompañado en el acto por su compañero Juan Mata y algunos familiares, Torres restó importancia a los dos últimos partidos de la Selección –la derrota frente a Inglaterra y el sufrido empate en Costa Rica– y a su discreto rendimiento. «No existe ni un mínimo ápice de preocupación», aseguró. «De esta convocatoria hay pocas cosas positivas para sacar, pero sí alguna. El partido de Wembley nos recordó al de Suiza en el Mundial, de los que piensas que cómo hemos podido perder. Fuimos mejores, pero no pudimos marcar, aunque en éste tuvimos menos ocasiones... Y el empate frente a Costa Rica demuestra el carácter de este equipo. Sabemos las claves que nos han llevado al éxito. Puntualizar o crear debates no nos favorece. Lo que nos ha llevado al éxito es el grupo».

Y de ese grupo él no se apea. Personalmente, «no está siendo fácil» para él, pero se mira a sí mismo y se dice: «Puedo recuperar mi nivel». «No soy un jugador que se rinda», aseveró. Otras muchas veces, entre lesiones, rendimiento propio o colectivo del equipo, ha vivido «dificultades», pero todas ellas las ha solventado «con trabajo» y cree que podrá recompensar a los aficionados del Chelsea, con los que está «en deuda» y no le han hecho el «mínimo reproche». Asimismo, muestra la serenidad de sentirse uno de los elegidos para la Eurocopa: «Estoy contento. El entrenador habló individualmente conmigo en la anterior convocatoria, hablamos de muchas cosas y me reiteró su confianza y me dijo que más o menos este grupo es el que va a ir a la Eurocopa».

Partiendo de la base de que para Torres su sueño se cumplió cuando marcó su primer gol con el Atlético, que fue al Albacete, y a partir de ahí el resto ha sido «un extra», se entiende que al club al que llegó con 11 años lo considere «su casa». «¡Nunca voy a esconder que soy del Atlético! He estado en tres equipos y sólo uno ha sido mi casa. Eso no va a cambiar esté donde esté. Es al club que más le debo porque es el que me dio la oportunidad. Defender que soy del Atlético me ha costado muchos palos y críticas, pero tengo la suerte de ser del Atlético y la gran suerte de estar protegido por los míos. A mí me demuestran que el 95% de los atléticos me considera uno de los suyos».

Por último, Fernando Torres dijo no arrepentirse de haber forzado en algunas ocasiones de su carrera, como en el Mundial de Suráfrica, lo que quizá a medio plazo le ha supuesto mayores problemas físicos: «No me arrepiento porque sabía las consecuencias; son decisiones personales que tomamos los futbolistas. Quería estar en ese grupo y levantar la Copa del Mundo. Si no, no sería campeón del mundo».