Regina Otaola: «Hay mucho buenista suelto en este país»

Tras cuatro años como alcaldesa de Lizarza hace pocas semanas ha tomado posesión de su nuevo cargo como directora de la Agencia para la Reeducación y la Reinserción del Menor Infractor (Arrmi) de la Comunidad de Madrid. Atrás ha quedado el tiempo de ir con escolta las 24 horas del día y «el desprecio de algunos que dicen sentirse vascos». Es una mujer rotunda que con su sola presencia nos recuerda que no somos inocentes. Que siempre hay que elegir.

Regina Otaola en la azotea de la Agencia para la Reeducación y la Reinserción del Menor Infractor

–Dicen que la palabra que mejor la define es «gallardía». ¿Algo que añadir u objetar?
–Si añadimos dignidad, lealtad y verdad, no tengo nada que objetar.

-Y aquí en Madrid, la «quina» ya no se la bebe ni con coca-cola, ¿verdad?
–Constato que el dicho «una vez maté un perro y ya me llaman…», es verdad. ¡Qué país!

–Es usted el tercer «fichaje vasco» de Esperanza Aguirre para la Comunidad de Madrid (junto con Gotzone Mora y Jon Juaristi). ¿Sólo queda María San Gil?
–Sería estupendo contar con María San Gil. Trabajar en una Comunidad donde a uno le aprecian no tiene precio. Muchos estarían encantados de venir a un lugar libre y abierto como Madrid.

–¿Acabarán haciendo un lobby vasco? (ja, ja, ja)
–En absoluto, «los lobbys feroces» sólo encajan con los excluyentes. Nosotros, de excluyentes, nada de nada.

–¿Qué echa de menos del País Vasco? Arzak dice que le resultaría imposible moverse de allí.
–El menú de la imposibilidad no va conmigo. Me encanta la gastronomía española y vivir sin fronteras ideológicas. Aunque entre cochinillo y cochinillo eche de menos a familia, amigos y al club de los 11.

–La Agencia para la Reeducación y la Reinserción del Menor Infractor de Madrid tiene los mejores datos de toda España, ¿a qué se debe?
–Los datos son la respuesta a una labor profesional desarrollada durante años por personas de una gran valía de esta Agencia así como por la labor de mi antecesora. Profesionalidad, ilusión y tesón son los ingredientes con los que se han cocinado los datos.

–No contenta con ello: ¿se plantea como reto intentar mejorar los datos de reinserción?
–Sin la mejora continua como pauta de conducta todavía estaríamos en las cavernas.

–¿Qué piensa de la red de centros de menores de la región?
–Son lugares donde se trabaja por hacer realidad que la persona, el menor, aprenda a valorarse y respetarse a sí mismo y, por tanto, a los demás. Son centros de esperanza y no de tortura o malos tratos como algunos quieren hacernos creer. Si a un menor infractor se le ayuda a encontrar un proyecto merece la pena el esfuerzo dedicado.

–¿Cuáles son los delitos más comunes en los que incurren los menores madrileños?
–El robo con violencia y el maltrato familiar, violencia doméstica.

–¿Qué piensa de la privatización de servicios, por ejemplo de los centros, pues ya sólo quedan dos públicos?
–Todos los centros están integrados en la red pública de la Comunidad de Madrid, independientemente del tipo de gestión. En todos se asegura conseguir nuestro principal objetivo: reinsertar y reeducar al menor infractor.

–¿Qué opina de la Ley del Menor?, ¿cree que ha variado algo que aconseje ser modificada?
–Hay aspectos que podrían ser modificados para su mejora. Esperamos que se afronten cuando gane el PP las elecciones.

–La aplicación de la Ley supone que se tengan unos recursos a disposición de los técnicos que están recortándose o eliminando, ¿es una situación coyuntural o se va a mantener?
–La crisis abarca a todos los estamentos. Hay que recortar lo superfluo o menos importante y mantener lo esencial. En esa labor estamos.

–Muchos entrevistados pertenecientes a instituciones penitenciarias no creen en la reinserción de la cárcel. ¿Es posible la «reinserción del menor infractor»?
–Ya hemos hablado de la reinserción del menor en los centros de ejecución de medidas judiciales. Los datos ahí están.

–¿Cuánto hay de similitud entre una víctima de terrorismo y una víctima infantil?
–Ambas son personas inocentes que han padecido la violencia. ¡Qué tremendo!

–Por cierto, ¿Bildu tiene el respaldo que le han demostrado las urnas o los años de ilegalidad les han hecho «mártires» ante sus votantes?
–Hay mucho buenista suelto en este país y han hecho mártires de los terroristas o sus acólitos. Constataremos el verdadero respaldo social de Bildu en las próximas elecciones.

–¿Qué estrategia deberían llevar los partidos «constitucionalistas» ante el nuevo escenario en el País Vasco?
–No hace falta que les diga nada. Ellos saben, en su fuero interno, cuál es su cometido.

-¿Le puedo preguntar si le ha llamado Basagoiti para felicitarla por su nombramiento?
–Me puede preguntar porque yo siempre contesto, es «Batasunabildu» quien no admite preguntas. Recibí un «enhorabuena» por e-mail.

-Por cierto, él me decía que no sabe si Pascual Sala dormiría tranquilo pero que debería dormir en Ondarroa o en la parte vieja de San Sebastián. ¿Le invitamos a Lizarza?
–Por supuesto. Lizarza es más bonito y tranquilo (en cuanto al ruido). Pero mejor que dormir yo le invitaría a ir a comer y darse un paseo; aunque bien mirado, igual le hacen la «ola» ya que gracias a él Bildu está en el Ayuntamiento.

–¿Qué música le pierde? ¿Qué oye en el coche?
–Me pierde el triple concierto de Beethoven o Arias de la Traviata, Pepe Romero y su guitarra y muchas más. En el coche me he aficionado a Radio Olé. Estoy convencida de que debo tener algún ancestro andaluz.

–Unos hacen «petit point», otros son expertos en bricolaje o Esperanza Aguirre, que es un hacha haciendo croquetas. ¿A qué dedica usted su tiempo libre?
–Soy un poco «manazas» pero se me da muy bien la tortilla de patatas, la española de toda la vida.

–¿Ha visto la exposición de Antonio López en el Thyssen, o tiene otros «pintores de cabecera?
–No la he visto. Es uno de los eventos que me he programado para agosto. Pintores hay muchos que me apasionan, de hecho, soy amiga del Museo del Prado. Pero no puedo olvidar a Ricardo Macarrón por su pintura y por su humanidad.

–Confiese; ¿cuál es su perdición?
–El arroz. No hay nada mejor, para mí, que una buena paella acompañada con un buen vino.

-Sáqueme de dudas, ¿la religión gastronómica vasca es el bacalao o la merluza en salsa verde?
–Si no mezclamos churras con merinas, igual llegamos a un acuerdo (risas). De forma que, dejando a la religión el sitio que le corresponde, yo diría que el bacalao en Vizcaya y la merluza en Guipúzcoa están para chuparse los dedos, además de otras viandas como la ternera de Lizarza aunque se diga que es de Tolosa (ja, ja, ja).