Montesinos estuvo muerto siete segundos por Jesús MARIÑAS

Fiel a la tierra, Francis Montesinos organizó para su desfile, en la Mercedes-Benz Fashion Week de Madrid, una fila vip como homenaje a los ninots de las Fallas, que están en puertas, mientras que Victorio & Lucchino casi tuvieron una representación oficial, encabezada por la concejala de Cultura de Sevilla, María del Mar Soler Estella.

Carmen Tello capitaneaba el grupo con las risueñas hermanas Cobo, que presumían de broches tan enormes como su vitalidad. Marta Pastega era fiel a su prudencia, siempre demostrada con Cayetana de Alba, y Celia Gómez anunció que, por fin, inicia la ansiada gira hispanoamericana. Tello desmintió un problema conyugal, que algunos ya intuían malévolos, entre la Duquesa y Alfonso Díez: «Ayer cenamos juntos y no vi nada raro, son ganas de hablar», defendía sin concretar por qué el duque de Huéscar ha estado los últimos días afincado en sus posesiones de Dueñas. Quizá revisó cuentas o finanzas, aunque eso de que están en números rojos no lo cree nadie.
Pero lo de Francis merece un punto y aparte. Asistieron desde las hermanas Vivian y Elena Tablada a Marujita Díaz, que compartió codazos con Chiqui. Abracé al diseñador agradeciendo sus desacostumbrados vips, entre ellos una Paola Dominguín tan distinta a Lucía. Derrochó ternura con su acompañante y hasta le atusó la negra melena. Desconcertó con su atención, mientras Paola presumía de asentarse en la tierra de las flores, de la luz y del amor, como proclama la canción. Con ella no pueden los políticos ni los famosos, que casi parecían una traca de las que Rita Barberá preside cada mediodía desde su despacho municipal. Otra incombustible por honestidad y entrega.
Y Montesinos pudo contar el susto que se ha llevado: «Hace un mes estuve siete segundos muerto a causa del rechazo a una medicación cardiaca. Vi el túnel, desde mi Primera Comunión hasta que entré en el colegio. Lo tengo claro, diáfano y vivo», me contó optimista por estar entre nosotros, como la exquisita Conchita Spínola, suegra de Carolina Adriana Herrera. Fue con su hermana Mamen Revuelta de Peralta y su hija Rocío con la intención de aumentar la expedición bética, que recibía plácemes para el alcalde Zoido por quitarle la inmerecida calle a Pilar Bardem. «Dale la enhorabuena en nuestro nombre», repetían los seguidores de Victorio&Luccino. No veo a Cayetana de Alba usando ningún diseño suyo, que no tienen nada que ver con los últimos y espectaculares trabajos nupciales creados para la señora Romero o para su hija en el festivo plan casamentero que marcó época en Sevilla. Su traje zurbaramesco fue un anticipo de un gran homenaje para el año próximo. Ya les contaré.