El Estado pierde 138 millones por la ley antitabaco

Si hay un asunto que se le está atragantando al Gobierno en 2011, ése es la ley antitabaco. Cuando unimos la polémica norma a la economía, sin duda el talón de Aquiles del Ejecutivo desde el inicio de la crisis financiera, la mezcla resulta del todo explosiva.

Con la entrada en vigor de la nueva ley antitabaco, el consumo de cigarrillos ha descendido un 34 por ciento en sólo un mes
Con la entrada en vigor de la nueva ley antitabaco, el consumo de cigarrillos ha descendido un 34 por ciento en sólo un mes

A las protestas que hosteleros de media España profieren contra la ley desde su entrada en vigor el pasado 2 de enero y las millonarias pérdidas económicas que denuncian los empresarios, se suma ahora un enemigo inesperado: la caída de la recaudación tributaria por impuestos al tabaco, fruto del descenso en el consumo de cigarrillos experimentado durante el mes de enero.

Caen las ventas un 34%

Según datos del Comisionado para el Mercado de Tabacos, en el primer mes de vida de la nueva ley antitabaco las ventas de cigarrillos se desplomaron un 34 por ciento respecto al mismo mes del año anterior. A pesar de que en enero se vendieron algo más de 194 millones de cajetillas, la cifra supone cien millones menos que las comercializadas en el mismo mes de 2010, cuando las ventas ascendieron a 295 millones.

La caída en el volumen de ventas supone forzosamente una menor recaudación del Estado en impuestos al tabaco. Los ingresos por este concepto se redujeron aproximadamente un 19 por ciento en el mes de enero, porcentaje que supone, según cálculos efectuados por LA RAZÓN, una merma en la recaudación de 138,16 millones de euros. Las ventas de cigarrillos generaron en el primer mes del año 738,36 millones de euros, frente a los 911,05 del año anterior. Teniendo en cuenta que el 80 por ciento del coste del tabaco corresponde a impuestos, los ingresos tributarios derivados del consumo de cigarrillos ascendieron a 590,68 millones de euros en dicho mes, frente a los 728,84 millones que el Estado hubiese ingresado si el consumo no se hubiese reducido en algo más de una tercera parte.

Pilar presupuestario

De confirmarse esta tendencia, la recaudación anual por impuestos al tabaco podría convertirse en un nuevo quebradero de cabeza para el Gobierno a la hora de cuadrar las cuentas estatales. No en vano, el uno por ciento del Producto Interior Bruto depende de estos ingresos. El Estado recaudó el pasado año 9.842,3 millones de euros a través de este tipo de tributos. Esta cifra equivale al presupuesto conjunto para 2011 de los ministerios de Fomento, Industria y Sanidad, según los Presupuestos Generales del Estado.

En el caso de un hipotético descenso del consumo del 34 por ciento para el conjunto de 2011, los ingresos estatales disminuirían en 1.870 millones. Para hacernos una idea, la congelación de las pensiones por parte del Gobierno supuso un ahorro estimado de unos 1.500 millones, cifra similar a lo que el Estado dejará de ingresar este año, en buena parte por la ley antitabaco y la cruzada emprendida por el Ejecutivo contra los fumadores. A pesar de que el consumo ha bajado un 34 por ciento, la caída en la recaudación ha sido sólo del 19 por ciento. Esto se explica por el incremento de los impuestos, que representan ya cuatro de cada cinco euros gastados en tabaco. Si bien es cierto que enero es un mes en el que tradicionalmente la gente intenta dejar de fumar, la comparativa es respecto al mismo mes del año anterior. Según cálculos del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo, las personas que tratan de abandonar el vicio han subido hasta el 40 por ciento, frente al 25 por ciento de años anteriores. No cabe duda de que muchos lo habrán hecho movidos por la ley antitabaco, la subida de impuestos o la necesidad de apretarse el cinturón por la mala situación económica. Ello a provocado que las ventas de picadura de liar se haya disparado un 20 por ciento en enero, pues es más barato. No obstante, los expertos señalan que este tipo de tabaco es más dañino y adictivo que los cigarrillos convencionales.


Venezuela da marcha atrás con su ley
- El Gobierno de Hugo Chávez dio ayer un nuevo cambio de rumbo en materia sanitaria. Cuatro días después de declarar a Venezuela libre de humos, ha anulado la resolución emitida.
- El Ministerio de Salud declara la nulidad absoluta de la ley que prohibía fumar en espacios públicos, lugares de trabajo y en todo el sistema de transporte de esa nación petrolera, según anuncia un boletín oficial divulgado ayer.
- El documento no explica las razones por las que el Gobierno bolivariano ha dado marcha atrás. Sin embargo, la Prensa local especula con que el lobby ejercido por el sector hostelero y las tabacaleras habrían doblegado las conciencias de los funcionarios corruptos.
- El objetivo de esa normativa era «proteger a la población de los nocivos efectos del humo de tabaco ajeno» y contemplaba sanciones y multas para aquellos que incumpliesen la ley.