Un hogar para los gatos

La ciudad de Orense cuenta desde hace varias semanas con nuevas edificaciones sólo aptas para felinos. La original idea, que nació de la concejala de Sanidad Marga Martín, se basó en instalar a lo largo del centro histórico una serie de casetas para gatos donde éstos pudieran comer y descansar sin alterar en ningún momento la imagen de la ciudad, ya que están ubicadas en puntos estratégicos.

 
 

«Siempre hemos tenido gatos en el casco histórico. Forman parte de una imagen típica que nos ha acompañado desde siempre. El problema es que ahora estamos de obras y queremos remodelarlo. Al derribar los viejos solares, donde solían vivir, muchos de ellos se quedaron sin hogar y notamos que estaban desubicados. Además, siempre había gente que iba a darles de comer y muchos vecinos estaban hartos de ver las calles sucias», afirma Martín.

Vecinos voluntarios

Al parecer, el objetivo principal de esta medida se basa en controlar el número de gatos callejeros que circulan por las calles y evitar la mala imagen que se da al esparcir restos de comida por el centro de la ciudad. Para que ese objetivo pudiera cumplirse ha sido necesaria la contratación de una serie de voluntarios amantes de los animales que sin ningún tipo de compromiso estaban dispuestos a llevar uno a uno a los 110 gatos que aproximadamente pueblan la zona hasta la perrera municipal donde se les castró, para evitar la superpoblación, y vacunó para prevenir a los vecinos del posible contagio de enfermedades.

Una vez realizado el examen veterinario fueron los propios voluntarios quienes les volvieron a llevar de nuevo a su hogar, con la novedad de que a partir de ese momento contaban con doce casetas de madera en las que quien lo deseara podía dejarles comida. «Es de admirar el trabajo de estas personas, ya que gracias a su esfuerzo hemos podido llevar a cabo con éxito esta iniciativa» afirma la Concejala de Sanidad.

La medida ha sido bien acogida por muchos vecinos. «Me parece una buena idea. Las casetas no molestan a nadie y el hecho de que los gatos estén más controlados nos favorece a todos», expresa Javier.

Martín asegura que la mayor parte de correos que reciben sobre el tema son felicitaciones. «Nos dan la enhorabuena por la nueva imagen que hemos dado a la ciudad y sobre todo porque para ello no hemos tenido que matar ni hacer daño a ningún animal. Además, los niños están encantados y muchos de ellos se acercan a las casetas siempre que pueden para darles de comer».

El Ayuntamiento, que en ningúm momento imaginó que esta propuesta pudiera tener tanto éxito, pretende ahora extender la idea a otras zonas de la ciudad de Orense.


Terapia felina
- Los gatos pueden convertirse en una ayuda clavepara las personas que presentan problemas de salud, que pueden ser tanto físicos como mentales.
- Muchas civilizaciones han asociado a los gatos con la curación, por ejemplo, en el antiguo Egipto se creía que los gatos podían curar algunas dolencias. Más adelante, en el siglo XVII, la mayoría de las instituciones mentales en Europa incluían felinos en sus terapias, estos animales ayudaban a los pacientes a tranquilizarse y superar sus crisis.
- Incluso el mismo Sigmund Freud utlizaba gatos en sus consultas para que sus pacientes se sintieran más relajados.