EE UU y Europa barajan el bloqueo total a Irán

El informe publicado el pasado martes por el Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), que advierte de que Teherán ha desarrollado la capacidad necesaria para construir armas nucleares, ha disparado las alarmas en todas las cancillerías occidentales.

Ahmadineyad aseguró ayer que no «retrocederá ni un paso» en su programa nuclear
Ahmadineyad aseguró ayer que no «retrocederá ni un paso» en su programa nuclear

El desafío del régimen de los ayatolás que comanda su presidente, Mahmud Ahmadineyad, ha terminado por colmar la paciencia de EE UU y sus aliados europeos hasta el extremo de que se barajan «sanciones sin precedentes» ante el riesgo que supone un Irán nuclear para todo Oriente Medio, en particular para Israel.

El ministro francés de Exteriores, Alain Juppé, fue el primero en abrir fuego ayer. Francia consideró «inaceptable» la amenaza e instó ayer a combatirla aumentando la presión diplomática sobre Teherán pero desde el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, instancia que inevitablemente, dijo Juppé, se debe hacer cargo. Los planes armamentísticos y el programa nuclear de Irán violan según el ministro galo tanto las resoluciones de la ONU como los Tratados de No Proliferación. El país se enfrenta desde 2006 a cuatro series de sanciones de Naciones Unidas, ampliadas y reforzadas, pero Francia está dispuesta a ir más lejos y adoptar, junto a los estados miembros que estén de acuerdo, «sanciones sin precedentes» en caso de que el régimen de Ahmadineyad siga negándose a abandonar sus planes atómicos y a cooperar con la comunidad internacional.

En similares términos se pronunció Washington. Estados Unidos confirmó que evalúa «distintas opciones» para aplicar «más presión» sobre Irán, posiblemente en forma de nuevas sanciones. «Son acusaciones muy serias, cargos serios», advirtió el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Mark Toner, en su conferencia de prensa diaria. «En adelante, vamos a consultar con nuestros aliados dentro del OIEA y buscar formas de imponer más presión a Irán», aseguró Toner.

A la corriente en favor de un aumento de la presión se sumaron inmediatamente Reino Unido y Alemania, aunque toda la Unión Europea respaldó esa determinación. La jefa de la diplomacia europea, Cathy Ashton, remarcó que los Veintisiete iniciarán una discusión, que arrancarán los ministros de Exteriores el próximo lunes, con sus socios internacionales para responder «adecuadamente». En este sentido, la UE ya estudia una nueva ronda de sanciones, como anunciaron los líderes el pasado día 23 de octubre. Si la ONU ha incluido en la prohibición de viajar y congelación de activos a 41 personas y 75 entidades, la Unión ha añadido 35 personas más y 215 entidades a la lista, además de otras 61 personas sancionadas por motivos de derechos humanos.

Tras el inicial mutismo de Israel, la oficina del primer ministro hebreo, Benjamin Netanyahu, emitió ayer un comunicado en el que se exhorta a la comunidad internacional a frenar la carrera de Irán hacia el desarrollo de armas nucleares. «El informe del OIEA confirma lo que la comunidad internacional e Israel sostenían, que Irán está desarrollando armas atómicas», por lo que «la comunidad internacional debe cesar la búsqueda iraní de armas nucleares que ponen en peligro la paz del mundo», indica el texto.
 

 

Rusia apoya a Teherán
El Gobierno ruso advirtió de que no apoyará el endurecimiento de las sanciones contra Irán en respuesta a su programa nuclear. «El incremento de las sanciones contra Irán será interpretado en la comunidad internacional como un instrumento para cambiar el régimen en Irán», declaró el viceministro de Asuntos Exteriores, Gennadi Gatilov. Moscú comparó el informe del OIEA con las denuncias aliadas de 2003 de que Irak poseía armas de destrucción masiva y añadió que el documento «no contiene datos nuevos».