Herrera blinda los servicios públicos y promete no incrementar impuestos

Un nuevo tiempo político, con la austeridad, la eficiencia, la transparencia y la participación como protagonistas. Fue lo que defendió el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, en un discurso de investidura acoplado a un complejo momento económico, que condicionó buena parte de su «contrato con los ciudadanos».

El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, da cuenta de su programa de gobierno para los próximos cuatro años en el pleno de las Cortes
El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, da cuenta de su programa de gobierno para los próximos cuatro años en el pleno de las Cortes

Si bien, el reelegido presidente del gobierno autonómico anunció que «blindará» los servicios públicos, a partir de tres iniciativas: un Pacto de Comunidad por el futuro, calidad, equidad y sostenibilidad de esas prestaciones, el impulso de una única Agencia para la Calidad de servicios esenciales y una labor de sensibilización, a partir del envío de «cartas informativas», para dar a conocer el coste de la asistencia social. Del mismo modo, Herrera anunció que no habrá «incrementos en la tarifa autonómica del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas» y el mantenimiento de la carta actual de beneficios fiscales.

Por el contrario, el presidente, apelando a la austeridad como «valor de nuestros propios genes», anunció una rebaja del 20 por ciento en el número de los actuales centros directivos y altos cargos, que se reducirán los actuales 103 a 83. También se eliminarán empresas y fundaciones públicas y se impulsará un Código de Austeridad para el sector público autonómico, que incorpora la renuncia a indemnizaciones por asistencia a consejos de los que formen parte, una declaración de bienes al inicio y finalización de mandato, la asignación de coche oficial sólo a los miembros del Consejo de Gobierno, restricción de gastos en atenciones protocolarias y representativas -se limitan las comidas de trabajo y los regalos institucionales únicamente podrán ser productos de la administración-.

En el Consejo Consultivo y de Cuentas sólo habrá tres consejeros respectivamente -frente a los cinco actuales- y se fijará por Ley que no haya más de diez consejerías. Aunque fue el empleo el hilo conductor en buena parte de su intervención. «Esta crisis nos ha empobrecido a todos», advirtió Herrera, quien aludió al papel de la sociedad civil en el ámbito laboral, siempre con el respaldo de las instituciones. «Para crear empresas, debemos crear un entorno atractivo y amable para el emprendedor, para la iniciativa empresarial», manifestó. Algo que quedará plasmado en el Proyecto de Ley de Estímulo a la Creación de Empresas, que verá la luz este mismo año.

Juan Vicente Herrera destacó también la importancia de ganar mercados en el exterior, al igual que el refuerzo de estrategias internas, con planes sectoriales de agrupación de empresas innovadoras. Algo que verá luz verde en el primer año de legislatura, en un Proyecto de Ley de Industria. En este marco, Herrera destacó la necesidad de apoyar proyectos de inversión empresarial, a pymes y atuónomos con proyectos innovadores y creadores de empleo, a partir de líneas de crédito-exprés. Igualmente, incidió en la clave formativa e innovadora (la Junta aportará para ello 1.800 millones entre 2011 y 2015), con el propósito de alcanzar los 10.000 empleados de alta cualificación en firmas punteras.

Los jóvenes, la clave
Pero Herrera, quien arrancó su discurso aludiendo a los casi 200.000 parados de la Comunidad, tuvo una referencia concreta a los jóvenes, a los parados de larga duración sin ingresos y al medio rural, que tendrán una discriminación positiva en este campo. Así lo recogerá la Estrategia Integrada de Empleo, Formación Profesional y Riesgos Laborales 2012-2015, que se diseñará en el marco del Diálogo Social. Esta solución incorporará planes específicos para autónomos y cooperativas. La Formación Profesional a distancia multiplicará por cinco su oferta. Por otra parte, las universidades y los centros escolares recibirán recursos en función de su rendimiento, a partir de un nuevo sistema financiero, que cuente con un «tramo competitivo» en el caso de las instituciones académicas superiores. Además, se avanzará en un modelo no elitista, pero tampoco igualador a la baja de todos los alumnos.

Eficiencia sanitaria
En cuanto a la reorientación del Sistema de Salud, será efectiva a partir de la Estrategia de Atención a Pacientes Crónicos y la implantación de más medios diagnósticos y tiempo de atención, con la integración de áreas y la modernización tecnológica. Además, Herrera propondrá en sede parlamentaria, un acuerdo político de fondo en referencia a la Agenda para la Población, con medidas como la ampliación de plazas públicas de guardería hasta las 18.000 o de residencias para mayores, en 2.700. El presidente aludió a la importancia de ordenar el territorio, para lo que planteará un Acuerdo Político y Social, mediante el impulso a la agrupación de entes locales, y propuso la definición del nuevo papel de las diputaciones provinciales. Todo ello se plasmará en un Proyecto de Ley de Gobernanza, Ordenación y Servicios en el Territorio.

Las instituciones municipales dispondrán de al menos 400 millones de euros anuales a partir del Proyecto de Ley de Cooperación Económica, en el marco del Plan de Cooperación Local, que servirá para dinamizar el medio rural, y un Proyecto de Ley Agraria, que verá la luz en el segundo año de legislatura. De esta forma, «agricultura, ganadería, industria agroalimentaria, riqueza forestal y energía deben ser las protagonistas de una economía más dinámica», a juicio de Herrera. Por otra parte, la acción exterior seguirá focalizada en Europa, América y sobre todo Portugal, y se creará una Red Mundial de Hispanistas y la salida de la Marca-Territorio de Castilla y León.

Una participación ciudadana más directa en las Cortes
Herrera no fue ajeno a lo que se cuece en la calle. Esto lo demuestra su reto de poner en marcha un grupo de trabajo que abordará un mayor protagonismo de la sociedad, mediante una participación más directa en las decisiones de las Cortes y en la elección de candidatos. Se modificará la regulación de las iniciativas legislativas populares, para que puedan ser presentadas por sus propios impulsores ante el pleno y se actuará para propiciar un «desbloqueo» de las listas electorales autonómicas, de tal modo que el votante de un partido pueda decidir entre los nombres que éste propone, si bien decidiéndose sólo por una formación.

Herrera, que trató de dar respuesta así al «creciente movimiento social de descontento y protesta», aprovechó también su intervención para volver a reivindicar una revisión del modelo de financiación autonómica y salió en defensa del modelo autonómico convertido, dijo, «en el chivo expiatorio de todos los males actuales de nuestra nación». En este contexto, López defendió un «autonomismo en positivo» y recordó que pese a sus reclamaciones ante el Gobierno central, «no planteamos un autonomismo confrontativo, victimista o de ‘incomodidad identitaria'».