Sortu en manos de la Sala del 61

La Fiscalía pedirá al TS que no sea inscrito por ser heredero de Batasuna

El catedrático de la Universidad del País Vasco Iñaki Zabaleta (2 dcha); el escritor Andrés Sorel (2 izda); el miembro del Sinn Fein Alex Maskey (dcha) y el abogado especializado en la defensa de los derechos humanos Bill Bowring, durante la presentación
El catedrático de la Universidad del País Vasco Iñaki Zabaleta (2 dcha); el escritor Andrés Sorel (2 izda); el miembro del Sinn Fein Alex Maskey (dcha) y el abogado especializado en la defensa de los derechos humanos Bill Bowring, durante la presentación

Sortu tiene cada vez más complicado presentarse a las próximas elecciones. La contundencia de los informes policiales ha llevado a la Fiscalía General del Estado a dar un paso más en el camino de la formación abertzale hacia la ilegalización. El Ministerio Público anunció ayer mediante un comunicado que presentará una demanda ante el Tribunal Supremo (TS) reclamando que Sortu no sea inscrito en el Registro de Partidos Políticos dado su convencimiento de que esa formación es una «continuación» de la ilegalizada Batasuna. A partir de ahora será la Sala del 61 del Tribunal Supremo la encargada de adoptar una decisión al respecto.

La Fiscalía afirma que ha llegado a esa conclusión tras realizar «un análisis jurídico de la documentación remitida por el Ministerio del Interior», a saber: los estatutos de la nueva formación y los informes de la Guardia Civil y la Policía. En todo caso, añade, los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado «continúan realizando investigaciones complementarias» dirigidas por la propia Fiscalía.

La demanda de ilegalización se interpondrá por la vía del incidente de ejecución de sentencia, al considerar al nuevo partido heredero de Batasuna, ilegalizada por la Sala del 61 del Tribunal Supremo el 17 de marzo de 2003 por formar parte de la banda terrorista ETA.

La demanda no se presentará inmediatamente –a la espera de apuntalar las pruebas con las investigaciones todavía en marcha a las que hace referencia la misma Fiscalía en su comunicado–, sino en el mes de marzo, en todo caso antes del día 11, cuando expira el plazo de veinte días hábiles para dar ese paso.

Los informes señalaban que Sortu es un instrumento de Batasuna «al servicio de ETA» y que su rechazo a la violencia es sólo un ardid para conseguir su legalización y estar presente en las instituciones. La Guardia Civil recalcó que a su presentación acudieron más de 30 ex altos cargos o militantes de Batasuna o de formaciones también ilegalizadas. La Policía aseguraba que detrás de los promotores de la formación, aparentemente «limpios», se encuentra el «brazo político» de ETA.