El único temor de Red Bull

La Fórmula Uno afronta estos días dos fines de semana consecutivos de carreras en las que uno tiene mucho que ganar y otros mucho que perder. Vettel se mantiene firme en el liderato con una ventaja casi «obscena» para sus rivales por más que muchos se empeñen en «vender» que el título es posible todavía para alguno de sus contrincantes. El propio Alonso se dejó caer ayer en Nurburgring afirmando que quien diga que aún opta al campeonato no sabe de qué va la F-1.

Fernando Alonso, ayer, dentro de su monoplaza en Nurburgring
Fernando Alonso, ayer, dentro de su monoplaza en Nurburgring

Ayer se celebraron los primeros entrenamientos libres y de nuevo el Red Bull de Webber mandó con una escasa ventaja sobre Alonso, que parece ser el único capaz de rodar al mismo ritmo. El asturiano lideró la primera tanda y acabó segundo en la siguiente sesión, y lo que es mejor, dio la sensación de que el Ferrari funciona. Pero hay que ser realistas. En la pasada carrera, la limitación del «escape soplado» en frenada al 10 por ciento impuesto por la FIA afectó a Red Bull y sobre todo a McLaren. Y no tanto a Ferrari porque la «Scuderia» no ha desarrollado esta técnica debido al poco margen de fiabilidad que ofrece el motor con esta aplicación. En este escenario, los equipos podrán contar con todo el arsenal aerodinámico posible y en un trazado como Nurburgring, los coches de Vettel y Webber son temibles.

Además, la baja temperatura en la pista alemana no favorece nada al Ferrari y sus neumáticos. La escudería italiana ha jugado bien sus bazas fuera de la pista. Ha logrado que la FIA prohiba modificar el mapa motor del sábado para el domingo, algo que beneficiaba a Red Bull en la clasificación y que lastraba mucho a Alonso.

Casualmente, después de la «ayuda» recibida por parte de la Federación Internacional, presidida por Jean Todt, la escudería anunció la renovación para el próximo curso del brasileño Felipe Massa, cuyo representante es Nicolas Todt, hijo del mandamás en la Federación.