Secreto a voces: la salida de emergencia del metro oculta en un edificio «fantasma»

El transporte público neoyorquino es uno de los principales objetivos del terrorismo. Se hace público ahora un edificio en Brooklyn que alberga en realidad una salida de emergencia para evacuar a los pasajeros en caso de necesidad.

Secreto a voces: la salida de emergencia del metro oculta en un edificio «fantasma»
Secreto a voces: la salida de emergencia del metro oculta en un edificio «fantasma»

El barrio neoyorquino de Brooklyn Heights ofrece unas vistas incomparables de la isla de Manhattan. Nada haría presuponer que allí se encuentre un edificio «fantasma» vigilado por la Policía, con una puerta fortificada, alarmas silenciosas y detectores de movimiento. Un reflejo de la preocupación por las consecuencias de una incursión terrorista a través de este punto estratégico para colarse en el metro o tratar de manipular el sistema de ventilación.

Se trata de una construcción «secreta» para ofrecer una salida de emergencia al suburbano neoyorquino ante una emergencia en un punto especialmente sensible. Está situado en el túnel al este del río y contiene, entre escaleras y otras instalaciones, varios conductos de ventilación.

El edificio de piedra rojiza cuenta con tres pisos y fue investigado a fondo por el rotativo «Brooklyn Daily Eagle»: «La casa roja con ventanas negras parece que no alberga vida. Me recuerda el garaje de estacionamiento automático en Hoboken. Una residente de la zona que era consciente de la casa de imitación nos dice: "Yo no creo que sea algo conocido. Sólo es una de esas extrañas historias de Brooklyn Heights"».

El sistema de metro más grande de Estados Unidos tiene en esta construcción una red de escaleras de emergencia que da soporte desde debajo mismo del East River a las estaciones en Brooklyn Heights y el centro de Brooklyn, donde convergen varias líneas del suburbano. Estas salidas de emergencia están selladas y rara vez se usan.

Psicosis en el suburbano
Desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, la Policía de Nueva York insiste en que la ciudad sigue siendo el blanco número uno de ataques terroristas.

El pasado mes de febrero Najibullah Zazi fue acusado de planear un ataque suicida con bomba a través de la red de metro. También están los antecedentes de los atentados del 11 de marzo en Madrid, y los ataques en el metro de Japón o en la ciudad de Moscú.

Las autoridades estadounidenses utilizan perros rastreadores de bombas, dispositivos de alta tecnología para la detección de explosivos y cámaras de seguridad para proteger la red de transporte.

Cada hora, los oficiales a bordo de los convoyes del metro viajan con el conductor usando una linterna eléctrica con la que exploran las vías para detectar cualquier anormalidad. Si encuentra algo sospechoso, informan a sus superiores, pero nunca por radio a la Policía por temor a que la transmisión podría desencadenar un control remoto de explosión.