Trias se queda solo y tendrá que prorrogar las ordenanzas

El alcalde pospone la negociación de los presupuestos hasta pasadas las elecciones tras el rechazo de PP y PSC

El alcalde Trias durante el pleno celebrado el viernes pasado
El alcalde Trias durante el pleno celebrado el viernes pasado

BARCELONA- Al alcalde de Barcelona, Xavier Trias, no le salen las cuentas. El pasado viernes tuvo que retirar las ordenanzas fiscales –impuestos y tasas municipales- en el pleno después de que el resto de formaciones le diera la espalda. Esta semana se presentaba como la última oportunidad de negociarlas con las dos únicas formaciones que pueden facilitar su aprobación, PP y PSC, y el resultado ha sido el mismo. Cierto es que la dinámica electoral en la que se encuentra inmersa Cataluña no favorece las negociaciones, pero también que la apuesta de Trias por la geometría variable entrañaba un riesgo que, a la postre, ha resultado insalvable.

Las ordenanzas fiscales, por lo tanto, se mantendrán invariables en 2013 y con ellas la intención del Ayuntamiento de recaudar 5 millones más con la creación de nuevos impuestos. Sorprende, sin embargo, que el plazo oficial para negociarlas termina la semana que viene, pero sucede que ayer, tanto el PP como el PSC, anunciaron su negativa a apoyar los impuestos municipales.

La segunda teniente de alcalde y responsable de Economía, Sònia Recasens, explicó que lo han intentado hasta el final pero las elecciones catalanas del 25 de noviembre han condicionado la negociación, de forma que «los intereses de partido y electorales han estado por encima y han superado los intereses de ciudad». A Trias, por lo tanto, no le queda otra que aspirar a negociar los presupuestos municipales trs la cita electoral y antes de que finalice el año. En toda la historia democrática de Barcelona nunca unos presupuestos han sido prorrogados. Recasens acusó al PSC de pedir que la negociación presupuestaria se haga después de los comicios, y al PP también de haberse movido por el contexto electoral. A su juicio, el tren que se ha perdido es el de las ordenanzas pero no el de las cuentas, alargando la mano a todos. No obstante, el «no» sin matices del PPP deja como único interlocutor al PSC. CiU, recordemos, gobierna con 15 concejales, muy lejos de la mayoría necesaria, 21. Por lo que, al menos necesitaría de la abstención de populares o socialistas.
El presidente del grupo municipal del PP, Alberto Fernández, anunció su negativa a apoyar las ordenanzas y los presupuestos porque ve «incompatible» apoyarlos después de que CiU pactara con el PSC el Plan de Actuación Municipal (PAM). El socialista Jordi Martí, por su parte, dio por cerrada la posibilidad de apoyar las ordenanzas a causa de la falta de tiempo, aunque mantiene la puerta abierta a negociar las cuentas del Ayuntamiento para el próximo año.

En solitario
«Se puede tantear con el PP, pero lo que no se puede es tantear acuerdos con el PP, "tontear"acuerdos con el PSC y además promover la independencia, porque todo ello es incompatible con un acuerdo con el PP y principios que defendemos», señaló Fernández. Responsabilizó a Trias, además, de que por primera vez Barcelona deba prorrogar sus impuestos, reprochándole que la geometría variable no es posible en Barcelona y que haya renunciado a un gobierno estable.

Desde el PSC, la negativa de Martí parece a todas luces menos drástica. El socialista se mostró abierto a negociar las cuentas de los próximos años, pese a la «frialdad» que ha mostrado el gobierno municipal con sus propuestas. , la que ve menos grave no aprobar porque el efecto en cuanto a recaudación de la propuesta del 2013 era mínimo, pero cree que pone en duda la solvencia del gobierno y denota ser patoso en su liderazgo.