Francia

Estado de bienestar

La Razón
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Durante décadas, los españoles hemos mirado con envidia a los países europeos del norte con el deseo de alcanzar las ventajas que ofrecía al ciudadano, el llamado Estado de Bienestar. Y cuando estamos a punto de equipararnos a ellos en prestaciones sociales empieza su desplome, pues no hay economía que resista un gasto social tan elevado.
Y es que la crisis actual se está llevando por delante los beneficios y subvenciones que proporcionaba ese Estado en su papel paternalista. Se acabaron las ayudas por hijo, independientemente de los ingresos; las prestaciones sociales que convierte en dependientes a personas capacitadas para trabajar. Se avecina el tope de ayudas por hogar de forma que nunca sea más rentable cobrar subsidios que trabajar, el retraso de la edad de jubilación, el despido de miles de empleados públicos, el recorte presupuestal en todos los Ministerios. En fin, medidas drásticas para recortar el déficit fiscal y ¿reactivar la economía?
El ejemplo más claro es el de Reino Unido, cuyo recién aterrizado gobierno conservador asegura estar pagando las facturas que generó el laborismo. Quizás por ello la oposición pública a los recortes ha sido ínfima comparada con Francia, donde los sindicatos siguen presionandopara forzar la retirada de la reforma del sistema de pensiones. Pero Sarkozy aguanta el pulso, mientras Islandia lleva a los Tribunales a su ex presidente por haberse mostrado incapaz de evitar la ruina del país. Tras la crisis, ¿seguiremos siendo los pobres los del Sur ?