Serbia continuará su «lucha por Kosovo en Naciones Unidas»

Los kosovares celebraron en Pristina el fallo de la Corte Internacional de Justicia con banderas de los países que han reconocido Kosovo
Los kosovares celebraron en Pristina el fallo de la Corte Internacional de Justicia con banderas de los países que han reconocido Kosovo

Madrid-Serbia espera encontrar una solución diplomática rápida que le permita recuperar su integridad territorial a pesar del revés que ha supuesto el aval de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) a la declaración unilateral de independencia de Kosovo. La sentencia ha supuesto un duro golpe a las esperanzas serbias de mantener el control sobre su antigua provincia. Aun así, el presidente serbio Boris Tadic no se resigna a perder la histórica provincia que dio origen a la nación serbia, y comunicó a la Prensa local que no desistirá aunque la nueva situación sea «difícil para Serbia» y que proseguirían «la lucha en la ONU». Tras una sesión extraordinaria del Gobierno serbio, el primer ministro, Mirko Cvetkovic, anunció que «la solución para Kosovo sólo se puede lograr mediante el diálogo» y que sobre estas bases se estaba preparando una «iniciativa diplomática» para abrir un debate en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Por su parte, el ministro de Exteriores, Vuk Jeremic, aseguró que la Corte abrió la «caja de Pandora». «Antes de que salga algo de ella, debe cerrarse (la caja) y por eso el debate en la Asamblea General de la ONU se celebrará a insistencia de un gran número de países miembros», aseguró Jeremic. También la prensa serbia se mostró ayer indignada con el dictamen y aseguró que el país seguirá luchando por la soberanía de Kosovo. «Serbia prosigue la lucha en la ONU» o «Decisión política de la Corte de Justicia», eran algunos de los titulares del diario «Blic». El rotativo «Press» atacó directamente a los jueces diciendo que "La Corte apoyó a los albaneses, Serbia pide Justicia en la ONU», mientras que «Vecernje novosti» califica de «parcial» la decisión y proclama que «¡Serbia no desiste!». Por contra, en Kosovo, el ambiente era festivo. El Parlamento elogió en una sesión especial la «profesionalidad e imparcialidad» del fallo no vinculante adoptado en La Haya. «La CIJ ha colocado un sello de legalidad al deseo de los ciudadanos de Kosovo y su derecho a la autodeterminación», destacó la declaración parlamentaria, aprobada mediante aclamación. El presidente de la Asamblea, Jakup Krasniqi, manifestó que esta «decisión histórica de la CIJ contribuirá a la paz y estabilidad, no sólo en Kosovo sino en toda la región». El Parlamento kosovar animó a los cinco países comunitarios que no han reconocido la independencia a que lo hagan tras el fallo. Tras años de tensiones con la minoría serbia, el Gobierno albano-kosovar declaró la independencia de la República de Kosovo el 17 de febrero de 2008, aunque la ex provincia serbia había sido de facto independiente desde que en junio de 1999 entrase bajo la protección de la OTAN. La intervención de la Alianza Atlántica tenía como objetivo proteger a los albaneses de Kosovo de la limpieza étnica llevada a cabo por las fuerzas serbias de Milosevic. La independencia de la república kosovar tan sólo es reconocida por 69 países, entre los cuales se encuentran EE UU, Canadá y la mayor parte de los 27 miembros de la UE, pero no España. La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega aseguró que el Ejecutivo no reconocerá a la República de Kosovo según informa la agencia de noticias Europa Press. De la Vega añadió, en palabras similares a las del primer ministro serbio, que el «único camino posible» es «una solución dialogada» entre las dos partes. La vicepresidenta, explicó que la decisión del Ejecutivo ha sido tomada por «respeto a la ONU» y «a los acuerdos fronterizos y de diversidad étnica y cultural que pusieron fin a la guerra de Bosnia». De la Vega añadió que el País Vasco y Cataluña «no tienen absolutamente nada que ver» con Kosovo y que y que es «irreal comparar España con los Balcanes».

Los serbios de Bosnia amenazan con seguir el ejemplo kosovar En Bosnia-Herzegovina, donde entre 1992 y 1995 se libró el más sangriento de estos conflictos, los serbios han reaccionado con una amenaza implícita de seguir el ejemplo de Kosovo. «La República Srpska (en Bosnia) podría esta noche adoptar una declaración sobre su independencia y eso no sería ninguna violación del derecho internacional», dijo el líder serbobosnio Milorad Dodik. Para poner fin a la guerra, Bosnia fue dividida en dos entes, uno serbio y otro compartido por croatas y musulmanes, mientras que las estructuras del estado central hasta hoy son muy débiles. «El dictamen es un buen indicador para nuestra lucha. Hace tiempo que no estamos contentos de estar en Bosnia-Herzegovina», advirtió Dodik.