El «All Star» de Kobe

Se empeñó en sumar ante su público su cuarto «MVP»

El «showtime» de Bryant no dio opción a nadie
El «showtime» de Bryant no dio opción a nadie

Madrid- El Partido de las Estrellas se disputaba en su casa, ante su público, era el 60 aniversario del evento y, además, había mucho jovencito insolente dispuesto a discutir cuanto antes su dominio en la NBA. Se daban todas las condiciones para que Kobe Bryant se empeñase en ser el máximo protagonista de la fiesta. La estrella de los Lakers no tenía tiempo para relajarse, como hicieron otros de los elegidos, quería conseguir su cuarto título de jugador más valioso en un «All Star» (sólo Bob Pettit tiene tantos), ser el máximo anotador y parar los pies a las nuevas generaciones. Fue el jefe de la noche. Nadie sumó más puntos, ni, por supuesto, ninguno de sus compañeros ni rivales ensayó más veces el tiro a canasta.

La velada se calentó con la reacción del equipo del Este en la segunda mitad, cuando LeBron se puso en plan estrella en busca de contestar al escolta angelino. «King» James todavía no tiene corona, tiene prisa por conseguirla y trató de robarle protagonismo a Kobe. Su cara a cara resultó lo más brillante del menú en el Staples, que no fue muy distinto a lo que se suele ver la noche del domingo en el Fin de Semana de las Estrellas. Quizá un poco más de competitividad y algo menos de pachanga que otras veces, pero nunca será un encuentro del que se puedan sacar conclusiones para la segunda mitad de temporada. Además de LeBron, Kevin Durant fue de los más activos, casualmente otro de los candidatos a ser la próxima gran estrella de la Liga y ocupar el sitio de Bryant. Blake Griffin, el recién llegado que más ruido ha hecho en la NBA en las últimas décadas, no jugó demasiado, aunque tuvo tiempo de volver a castigar el aro con alguno de sus ya famosos mates. El «rookie» de los Clippers también jugaba en casa, aunque no fue su noche. Ya había tenido el papel principal en el partido que enfrentó a los más jóvenes el viernes y en el concurso de matadores, que se llevó el sábado después de saltar por encima del capó de un coche. En el fin de fiesta fue un actor de reparto, porque en la jerarquía todavía tiene muchas personalidades por delante.

De momento, la más grande es la de Kobe, que disfrutó recordando a sus posibles sucesores que sigue siendo el rey. Ahora tendrá que demostrarlo tirando de unos Lakers que están tropezando más de lo esperado.

La cuota española la puso por cuarta vez Pau Gasol, y lo hizo elevando su récord de puntuación en este evento hasta los 17 puntos. Muy lejana queda ya aquella primera vez en la que se quedó a cero y, aunque su estilo no va con la tradicional exhibición de habilidades que es el «All Star», lo cierto es que sigue haciendo historia, brillando donde nunca lo hizo un español: «Vamos haciendo camino y dejando huella», dijo.