Cae el Gobierno checo en plena Presidencia de la UE

Cae el Gobierno checo en plena Presidencia de la UE
Cae el Gobierno checo en plena Presidencia de la UE

BRUSELAS- Cuando las cosas van mal, seguro que pueden ir a peor cuando se trata de la UE. Ayer, el Gobierno de la República Checa, que ostenta la Presidencia de turno de la Unión, cayó como consecuencia de una moción de censura.De los 197 diputados presentes en la Cámara baja (sobre un total de 200), la oposición reunió 101 votos, el mínimo necesario que establece la Constitución, con la traición de cuatro rebeldes incluida. Por ello, el conservador Mirek Topolanek, que superó cuatro mociones de confianza desde que llegó al poder en 2007, anunció que presentaría la dimisión. «Cumpliré con mis deberes consitucionales», señaló, anticipando la presentación de su dimisión al presidente Vaclav Klaus, aunque la oposición socialdemócrata aseguró que «tolerará» al Gobierno hasta el fin de la Presidencia de la UE el 30 de junio.La caída del Gobierno checo ha supuesto un golpe especialmente peligroso para Bruselas. No sólo porque Praga «pierde su poder de negociación» entre el resto de los Estados miembros, como reconocía el propio Topolanek. Sino, sobre todo, porque su caída puede llevar a que el Senado, donde su partido domina con casi la mitad de los asientos, rechace el Tratado de Lisboa. Los socios comunitarios, hasta ahora concentrados en el segundo referéndum del tratado en Irlanda, han visto inesperadamente cómo se agrandaba el agujero de la crisis institucional que bloquea el engranaje institucional europeo.Una cargada agendaEn estos tres meses que restan de Presidencia, el Gobierno, cojo y ya sin muletas, deberá liderar la posición europea en la cumbre del G-20 de Londres (2 de abril), mostrarse firme ante el aliado estadounidense en el primer encuentro de la UE con Barack Obama (5 de abril) y encabezar la cumbre de la Asociación Oriental (7 de mayo) que tanto irrita a RusiaNo deja de haber cierto fatalismo en esta caída, ya que, como recuerda el eurodiputado español Alejandro Cercas (PSE), «lo que mal empieza, mal termina». La Presidencia checa empezó a la sombra de la exitosa que lideró Nicolas Sarkozy, mostrando su debilidad durante la crisis de Gaza o el conflicto del gas entre Rusia y Ucrania, y criticados por su falta de iniciativa frente a la crisis por el propio presidente francés.«No es una buena noticia para Europa, hemos recibido la noticia con preocupación», comenta el eurodiputado.Temores en EstrasburgoLa caída de la coalición ha sorprendido en la mitad de importantes negociaciones entre el Parlamento Europeo y el Consejo que preside. Las más importantes, las relativas al mercado de las telecomunicaciones y la directiva de las 65 horas, de la que es ponente el propio Cercas, quien teme que los checos «tiren la toalla en la negociación» por el esfuerzo de energía que requiere acercar las posiciones de los Veintisiete y la Eurocámara.Por su parte, la Comisión confió en que el Ejecutivo de Topolanek seguirá «dirigiendo la Presidencia del Consejo tan eficazmente como hasta ahora» sin que las cuestiones de política interna afecten a su funcionamiento.