Comunidad de Madrid

El Defensor del Menor planta cara a la píldora sin receta

La Organización Médica Colegial afirma que, con la píldora libre, se pueden fomentar «prácticas sexuales de riesgo».

El Defensor del Menor planta cara a la píldora sin receta
El Defensor del Menor planta cara a la píldora sin recetalarazon

El Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid quiere llegar allí donde el Gobierno se ha quedado corto: la puesta en marcha de una campaña que, desde un punto de vista científico, explique a las jóvenes los riesgos de adquirir la píldora postcoital sin contar con el consejo médico. Una posibilidad anunciada la semana pasada por las ministras de Sanidad e Igualdad, Trinidad Jiménez y Bibiana Aído, y que ha sido abiertamente criticada por las asociaciones médicas.

 

«Queremos recabar apoyos para divulgar que no es bueno automedicarse de esta forma. Es una absoluta irresponsabilidad», comenta Arturo Canalda, Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, que se reunirá con el Colegio Oficial de Médicos y el de Farmacéuticos de la región para sondear su opinión.

 

Con todo, ya pueden intuirse algunas respuestas. La Organización Médica Colegial, en palabras de su presidente, Juan José Rodríguez Sendín, afirmó ayer que dispensar la píldora sin receta evita a los médicos «la oportunidad de controlar a una población con prácticas sexuales de riesgo». Así, las pacientes no podrán recibir «consejos útiles» para impedir un uso prolongado de este fármaco, como es la utilización de anticonceptivos que, además, frenan las enfermedades de transmisión sexual, informa Ep.

 

«La píldora puede convertirse en el método anticonceptivo por excelencia», dice Canalda. Además, el Defensor cree que estamos ante una solución «machista»: «Provoca que la mujer sea la única responsable al tomar una decisión que puede acarrear problemas hormonales y físicos».

 

Pérdida de eficacia

 

Ahí radica una cuestión «científica y médica indiscutible», pues la institución que dirige Canalda «no plantea problemas éticos». Y es que los efectos secundarios de esta píldora no sólo pueden acarrear «problemas derivados de una enfermedad concomitante». También llevan consigo una pérdida de efectividad. «La eficacia de la píldora disminuye en más de un 20 por ciento si se utiliza con regularidad», afirma.

 

Pero, por encima de todo, existe un problema de base: «Falta una educación afectivo-sexual. La medida de la píldora es un parche. Ya no será necesario recibir el consejo médico del centro de planificación familiar. Ni tampoco el consejo humano: que hay que ir con cuidado, tomarse las cosas más en serio, etc».

 

El anteproyecto de ley del aborto fue otra de las cuestiones criticadas por la OMC. Sobre todo su punto más polémico: que una menor pueda interrumpir su embarazo sin necesidad del consentimiento paterno.

 

«El aborto no es como tomarse un caramelo o ir a un botellón», afirmó ayer Rodríguez Sendín. Al tratarse de una «intervención traumática», la autonomía de la paciente «debe ser compatible con el derecho de los padres a estar informados». Para el presidente de la OMC, la edad mínima de 16 años para abortar sin autorización es «un error».

 

Mientras, Bibiana Aído acusó al PP de «coartar todas las medidas que persiguen ampliar los derechos civiles», pues el partido que preside Mariano Rajoy anunció que llevará el anteproyecto ante el Tribunal Constitucional.