El Gobierno descarta subir el IVA pero no otros impuestos

Los empresarios no creen que una subida del IVA implique aumentos de precios ni una caída del consumo.

El Gobierno descarta subir el IVA, pero no otros impuestos
El Gobierno descarta subir el IVA, pero no otros impuestos

La polémica suscitada la semana pasada con el alza de los Impuestos Especiales amenaza con convertirse en una tormenta que descargará en verano. El Ejecutivo analiza el alza de otros impuestos, incluido el del IRPF, para frenar el incremento del déficit público, que se situará en el 8,1% en 2009. No obstante, descarta el aumento del IVA por su impacto en el consumo. De momento, el Consejo de Ministros aplaza la adopción de esta decisión hasta después de las vacaciones de verano. Será entonces, y dentro del debate de los Presupuestos del Estado de 2010, cuándo decidida si es necesario una nueva vuelta de tuerca fiscal. Durante la inauguración ayer en Santander de un curso sobre la crisis organizado por la APIE y el BBVA, la ministra de Economía reiteró que no «descarta a priori» subir ningún impuesto, incluso el del IRPF. Mientras, Teresa Fernanández de la Vega justificó el alza de los Especiales para financiar la Ley de Dependencia con 400 millones adicionales.
El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, acusó, por su parte, al Gobierno socialista de «castigar a las clases medidas» con la subida de impuestos sobre el tabaco y los carburantes.
A diferencia del Gobierno, los empresarios pedían ayer justo lo contrario en materia de tributos. Las Cámaras de Comercio reclamaron disminuir entre 3 y 5 puntos porcentuales las cotizaciones a la Seguridad Social a cambio de subir el IVA para evitar una disminución de la recaudación. Así lo expuso su presidente, Javier Gómez Navarro, quien negó que esta medida «implique una subida de precios ni una caída del consumo», como sostenía ayer Carlos Ocaña. Junto al diputado socialista Jordi Sevilla, quien se mostró también a favor de esta medida, y el rector de la Universidad Antonio Nebrija, Fernando Fernández, el presidente de las Cámaras presentó un paquete de medidas contra la crisis, que incluye además una reforma laboral.
De haber estado presente en el acto de las Cámaras, David Taguas, presidente de la patronal de las constructoras (Seopan), a buen seguro que lo hubiese aplaudido con efusividad. El que fuera director de la Oficina Económica de La Moncloa pronunció horas antes un discurso en similares términos, defendiendo una bajada de cuatro puntos de las cotizaciones sociales a cargo del empleador y una subida de dos del IVA. Para Taguas, que también abogó por aumentar los impuestos especiales, especialmente el de hidrocarburos «porque todavía hay margen»; sólo así se creará empleo. «Si queremos que haya trabajo, es obvio que debemos bajar los impuestos que lo gravan», dijo.
Esta reforma fiscal es una de las cinco grandes medidas que, según defiende Seopan desde hace semanas, es necesario acometer para salir de la crisis en 2010. Si además de este cambio se acomete una reestructuración del sistema bancario y del mercado del trabajo y se pone en marcha un plan extraordinario de inversiones públicas en infraestructuras de 30.000 millones de euros y otro para reactivar la Vivienda, es posible, según esta organización, que el año próximo España creciese un 0,9% y crease 250.000 empleos.


El gas, más barato desde julio

Industria anunció que ayer que «las tarifas y precios finales al consumidor» de gas «bajarán a partir de julio» y que ha remitido a la Comisión Nacional de la Energía (CNE) una propuesta de orden ministerial relacionada con la fijación de la nueva Tarifa de Ultimo Recurso (TUR) de electricidad a partir del próximo mes que contempla la congelación de los peajes eléctricos para los consumidores con una potencia inferior a 10 kilovatios (kW), esto es, para la mayor parte de los consumidores domésticos. En un comunicado, el departamento dirigido por Miguel Sebastián asegura además que para los consumidores de baja tensión con más de 10 kW se ha propuesto un aumento del peaje del 9%, mientras que para los de alta tensión se aboga por incrementos del 11%. Los peajes, que hasta ahora se revisaban anualmente, recogen los costes de acceso a la red, dependen del nivel de tensión del punto de conexión y de la potencia contratada. Esta variable forma parte de los factores que sirven de cálculo de la nueva TUR.