Japón lanzará «Gosat» un satélite que medirá los niveles de CO2 en la atmósfera en el planeta

La agencia espacial de Japón, JAXA, lanzará un satélite a finales de este mes para monitorizar los gases de efecto invernadero en la atmósfera en todo el planeta el mundo con el objetivo de ayudar a combatir el cambio climático, según informó esta agencia.
El Satélite Observador de Gases Invernadero (Gosat), se lanzará el próximo 21 de enero y permitirá a los científicos calcular la densidad del dióxido de carbono y el metano de 56.000 emplazamientos en la superficie de la tierra. El Gosat estará en órbita cinco años y recogerá datos una vez al mes, de modo que los investigadores esperan contar con datos preliminares en abril o mayo de 2009. La cobertura del satélite se puede comparar con la de los 282 observatorios terrestres existentes hasta el pasado Octubre, según explicó el director del proyecto, Takashi Hamazaki.
La fabricación y el lanzamiento del satélite tiene un coste de 35 billones de yenes (272,6 millones de euros). «Para luchar contra el cambio climático necesitamos observar la densidad de gases de efecto invernadero en todas las regiones del mundo y cómo cambian sus niveles», explicó. No obstante, precisó que, de momento, hay muy pocos observatorios en tierra y están concentrados en determinadas zonas, que excluyen a los países en desarrollo. El satélite Gosat, apodado «Ibuki» (vitalidad, en japonés) cubrirá esos países y la atmósfera sobre los mares. Equipado con dos sensores, el satélite rastreará rayos infrarrojos que ayudarán a calcular las densidades de los dos gases, porque absorben los rayos y algunas longitudes de onda. El satélite recogerá cualquier signo de nubes, haciendo posible procesar datos sólo cuando el cielo está claro. Un miembro del Ministerio de Medio Ambiente japonés señaló la voluntad del Ejecutivo nipón de que los nuevos datos del Gosat se reflejen en un informe que el Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU (IPCC) realizará en 2014.
Por su parte, la NASA está trabajando en su propio Observatorio Orbital de Carbono para lanzarlo también este mismo año y realizar mediciones de CO2 en la atmósfera.