Las bombas de Vergara tenían amonitol un nuevo explosivo muy destructivo

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san sebastián- Las bombas que estallaron ayer junto al Juzgado de Vergara (Guipúzcoa) estaban compuestas por un nuevo tipo de explosivo denominado amonitol, que incluye un componente químico, el nitrometano, con un alto poder destructivo y que fue robado el pasado año en una fábrica francesa de combustible de aeromodelismo. Se trata del mismo tipo de explosivo encontrado el pasado 31 de enero en el interior de un barril de cerveza abandonado en un camino junto a Guecho.

Según las investigaciones, el atentado, el primero del año, fue cometido por un encapuchado, causó importantes daños materiales y se interpreta como una respuesta de ETA a las actuaciones judiciales contra la izquierda abertzale. El objetivo simbólico elegido fue una sede judicial. Sus cámaras captaron a un único terrorista que transportó dos mochilas con los explosivos hasta la puerta de la sede judicial instalada en un edificio de piedra en la céntrica plaza Ariznoa de la localidad guipuzcoana. El etarra depositó las dos bolsas a las 23:40 horas de la noche y se marchó del lugar rápidamente. Aunque las cámaras no captaron a nadie más, los investigadores creen que seguramente había otros cómplices en las inmediaciones apoyando al encapuchado. La existencia de los artefactos sospechosos fue detectada al cabo de ocho minutos por una patrulla de la Ertzaintza que realizaba una ronda de seguridad. Los agentes, al ver las mochilas, dieron la voz de alarma para que acudieran refuerzos y se alertara a los especialistas en desactivación de explosivos. La bomba estalló a las 00:19 horas tras una llamada de ETA a los Bomberos de Oñate.