Miedo en las venas: cuando los médicos temen la sangre

La fobia a la sangre afecta al cinco por ciento de la población. Y los médicos tampoco se libran, tal y como refleja la serie «Doctor Mateo».

¿Retira la vista cuando le tienen que extraer sangre? ¿Ha sentido alguna vez mareos o se ha desmayado después de un análisis o mientras veía cómo se lo hacían a otra persona? Si es así, es muy posible que padezca hematofobia. O sea, miedo a la sangre. Se trata de una fobia específica y con síntomas muy distintos a los de las demás. El argumento de la serie de televisión «Doctor Mateo», que emite Antena 3, parte de este problema. Un prestigioso cirujano descubre, de repente, que no puede soportar la sangre y tiene que dar un giro a su carrera. Del quirófano pasa a ejercer como médico rural en un pequeño pueblo. El caso que se muestra en la serie no es frecuente, aunque puede darse. Pero la hematofobia sí es una realidad muy común que dificulta en mayor o menor medida la vida de quienes la sufren. Se calcula que la hematofobia afecta, al menos, al cinco por ciento de la población, de acuerdo con la cifra del Manual Merck. Los síntomas más comunes son «mareos, náuseas y desmayos, sobre todo en situaciones como análisis de sangre, cuando se practican al propio paciente o, incluso, cuando éste presencia cómo le sacan sangre a otra persona». Así lo explica el doctor José Luis González de Rivera, jefe de Psiquiatría de la madrileña Fundación Jiménez Díaz y autor del libro «Crisis emocionales». Se trata de una reacción por completo diferente de la que producen otras fobias, que por lo general es de huída o rechazo. «La sangre –explica González de Rivera– tiene un componente simbólico. La sangre simboliza la vida, y si se extrae, simbólicamente se extrae la vida. Eso explica las reacciones de miedo, que a veces no son conscientes y por eso se producen las bajadas de tensión y la pérdida del conocimiento. Es una reacción emocional a nivel subconsciente». Estrés postraumáticoPero, ¿qué ocurre cuando el afectado es un médico? Para el psiquiatra, este extremo es difícil, aunque no imposible. «La mayoría se acostumbra. En ocasiones, incluso se acostumbran demasiado, hasta el punto de que se "deshumanizan''». En caso contrario, el facultativo «podría elegir una especialidad, como radiología, con poco contacto con la sangre». Sin embargo, es posible, que «incluso un cirujano adulto» acabe desarrollando la fobia a la sangre por estrés postraumático, «cuando ocurre algo, un accidente, una catástrofe, que no se puede soportar». «Hay médicos –asegura González de Rivera– que por las consecuencias de este estrés tienen que dejar de ejercer su profesión». El trastorno que el doctor Mateo sufre en la serie de Antena 3 es raro en los médicos. Pero los facultativos pueden desarrollar otros muchos problemas de salud en relación con el ejercicio de su profesión, sobre todo en los comienzos. José Luis González de Rivera asegura que es mucho más frecuente «el síndrome del estudiante de medicina, un trastorno hipocondríaco que consiste en que, a medida que aprenden a diagnosticar enfermedades, se van atribuyendo a sí mismos más dolencias». Este problema se suele dar en los primeros cursos de la carrera, cuando también es frecuente que «los estudiantes tengan miedo a no ser capaces de soportar ver una operación y se desmayen mientras intervienen a un paciente», o que «teman hacer daño a los enfermos». Sin embargo, «es muy raro que alguien tenga que abandonar su profesión por alguno de estos motivos».